Tras el violento episodio en el VIP de un boliche de Costanera, la actriz estalló a los gritos y portazos en su casa.
El romance de la «China» Suárez y Mauro Icardi sumó un capítulo de furia. Tras el polémico cruce en el boliche Tequila con la modelo Ekaterina Ojeda, la conductora Yanina Latorre destapó los detalles de una fuerte crisis de pareja que incluyó gritos, portazos y denuncias vecinales.
El detonante de este nuevo conflicto fue el testimonio de Ekaterina Ojeda, una modelo de 25 años que rompió el silencio en Intrusos (América TV). La joven relató que coincidió con la pareja en el sector exclusivo del establecimiento porteño. Según su versión, el futbolista del Galatasaray se encontraba solo cuando inició una «charla normal de boliche» con ella e intentó besarla. Fue en ese instante cuando la actriz arribó al lugar y, al percatarse de la escena, reaccionó con furia. Versiones periodísticas surgidas en LAM aseguran que la ex Casi Ángeles habría agredido físicamente a la modelo tomándola del cabello. Esto obligó a Ojeda a retirarse del lugar para evitar mayores complicaciones.
«Enojada estaba… quizás con él, no sé si conmigo», declaró la modelo sobre la actitud de la actriz.
Portazos y gritos en «la casa de los sueños»
Tras la viralización del cruce, Yanina Latorre utilizó sus historias de Instagram para dar detalles exclusivos sobre la convivencia actual de la pareja. «Parece que se reactiva el Wandagate», lanzó con ironía la conductora de Sálvese quien pueda. De acuerdo a Latorre, el escándalo se trasladó a la vivienda de la actriz. «Esta mañana se escucharon gritos de la China, me cuenta una vecina de la ‘casa de los sueños’. Parece que armó escándalo y golpeó puertas. Se quejó de la chica de Tequila, de los perros, de tener que hacer de niñera y de la mar en coche».
La panelista también apuntó contra la actitud de Suárez frente a la tercera en discordia, señalando que debería reclamarle al futbolista en lugar de ensañarse con la joven. «La China por qué no se la agarra con él en lugar de agredir a la chica. Está comiendo de su propia medicina», sentenció. Además, reveló que la pareja ya arrastraba una crisis desde la semana pasada que provocó el distanciamiento de la actriz hacia su propiedad en San Jorge, pero que el quiebre total se desató cuando el asunto tomó estado público: «Ahora que trascendió todo, ella enloqueció».
Por su parte, Icardi intentó contrarrestar los rumores en sus redes sociales publicando un compilado de fotos románticas de aquella noche en el boliche, una estrategia que Latorre tildó de «carrete ridículo y de manual», comparándola con el modus operandi que el jugador utilizaba durante sus crisis matrimoniales con Wanda Nara.
Por el momento, los protagonistas mantienen el hermetismo en sus canales oficiales, mientras los detalles de las discusiones vecinales y los testimonios televisivos confirman que la relación camina por la cuerda floja.


































