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La economía real pide aire: salarios bajos, pymes bajo presión y familias cada vez más endeudadas

Encuesta elecciones 2027 Argentina

Las últimas encuestas y relevamientos muestran un cambio significativo en las preocupaciones de los argentinos: la inflación dejó de ocupar el primer lugar y cedió espacio a los bajos ingresos, el empleo, el endeudamiento y la dificultad para llegar a fin de mes. A la vez, las pymes enfrentan caída de ventas, problemas de financiamiento y costos que ponen a prueba su continuidad.


La Argentina atraviesa una etapa en la que el principal desafío económico ya no parece ser solamente bajar la inflación, sino conseguir que la estabilización macroeconómica llegue finalmente al bolsillo de las familias y a la economía real.

Los números son contundentes. Una encuesta de la Universidad de San Andrés realizada en marzo ubicó a los bajos salarios como la principal preocupación, con el 37%, seguidos por la falta de trabajo, con el 36%, y la corrupción, con el 33%. La inflación, que durante años dominó prácticamente todas las conversaciones económicas, quedó bastante más atrás, con el 20%.

El dato más reciente de esa misma universidad, correspondiente a abril, incluso elevó la preocupación por la falta de trabajo al 40%, mientras que los bajos salarios llegaron al 39%.

La explicación puede encontrarse en la vida cotidiana. Para buena parte de los argentinos, la discusión dejó de ser cuánto aumenta el precio de un producto y pasó a ser si el salario alcanza para comprarlo.

Los datos oficiales del INDEC muestran que en el primer trimestre de 2026 la tasa de desocupación alcanzó el 7,8%, mientras que la subocupación llegó al 11,1%. Al mismo tiempo, el ingreso per cápita promedio fue de $728.008, pero la mediana se ubicó bastante más abajo, en $500.000.

El otro frente: las pymes

La preocupación también se trasladó a las pequeñas y medianas empresas, fundamentales para generar empleo y actividad económica.

El relevamiento Radar PyME 1T 2026, realizado por ENAC sobre 268 empresas, cooperativas y trabajadores autónomos de 22 provincias, registró caída de ventas, aumento de costos, deterioro de la rentabilidad y expectativas negativas para el resto del año.

Otro dato resulta particularmente significativo: según el indicador de CAME sobre competitividad y financiamiento, el 62,8% de las pymes consultadas no accedió a financiamiento durante 2025.

Aquí aparece una de las grandes contradicciones de la economía argentina. La estabilidad macroeconómica es necesaria, pero no suficiente. Una empresa puede beneficiarse de una inflación más baja y, simultáneamente, sufrir una fuerte caída de ventas o no conseguir crédito para financiar capital de trabajo.

La deuda que empieza a pesar sobre las familias

El problema se vuelve todavía más delicado cuando los hogares recurren al crédito para sostener su consumo cotidiano.

Según un informe de CEPA basado en datos del Banco Central, la morosidad de las familias con los bancos alcanzó en mayo el 12,3%, frente al 2,5% registrado en octubre de 2024. En préstamos personales llegó al 14,9% y en tarjetas de crédito al 12,5%.

Pero el dato que más llama la atención aparece en las billeteras virtuales: la morosidad llegó al 29,6%, de acuerdo con el mismo relevamiento.

Esto merece una lectura que vaya más allá de la discusión política. Las billeteras virtuales democratizaron el acceso al financiamiento y permitieron que millones de personas pudieran resolver rápidamente una emergencia de consumo. Pero cuando el crédito se utiliza para pagar alimentos, servicios o gastos corrientes, deja de ser una herramienta de crecimiento y comienza a funcionar como un salvavidas.

Y un salvavidas puede mantener a flote a una familia durante un tiempo, pero no puede reemplazar indefinidamente un ingreso suficiente.

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