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El consumo masivo acumula un retroceso de casi 3% en el primer semestre

caída del consumo masivo 2026

El consumo masivo cayó 2,7% en junio y acumula una baja de 2,9% en 2026. Los supermercados lideran la baja, pero el e-commerce creció un 34,8%.


El consumo masivo volvió a tropezar en junio y sumó su sexto mes consecutivo en terreno negativo. De acuerdo con el último relevamiento de la consultora Scentia, las ventas sufrieron una contracción del 2,7% interanual durante el sexto mes del año, lo que dejó un saldo acumulado negativo del 2,9% para la primera mitad de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior.

La retracción se sintió con fuerza en los canales tradicionales. Los supermercados de cadena —un segmento clave para la medición, ya que abarca el 100% de los puntos de venta con 3.022 tiendas— registraron una caida del 4,6% en el semestre. Al interior de este canal, los rubros con mayores derrumbes fueron:

  • Bebidas sin alcohol: -9,1%
  • Productos perecederos: -8,9%
  • Higiene y cosmética: -4,9%

El panorama no fue más alentador en el resto de los puntos de venta físicos. Las ventas en los mayoristas descendieron un 3,8%, los autoservicios independientes cayeron un 3,2%, y el consumo en almacenes y kioscos retrocedió un 2,3%. Por su parte, las farmacias mostraron una estabilidad casi absoluta con una leve baja del 0,3%.

La explosión del e-commerce: el único canal en verde

En medio del freno generalizado, las ventas digitales se erigieron como la única excepción del período. El canal de e-commerce registró una disparada del 34,8% en los primeros seis meses del año.

El crecimiento online estuvo traccionado principalmente por categorías de consumo básico y cotidiano:

  1. Alimentos: +48,8%
  2. Bebidas alcohólicas: +37,7%
  3. Productos de desayuno y merienda: +34,4%

La paradoja entre Scentia y las cifras del INDEC

Los datos negativos del consumo masivo exponen una aparente contradicción con los indicadores oficiales del INDEC, que señalan que el consumo privado creció un 2,7% anual en el primer trimestre y se consolida como uno de los motores del PBI junto al boom exportador.

La explicación a esta divergencia obedece a diferencias metodológicas y de alcance. Según detalló la organización Fundar, la medición del consumo privado que realiza el INDEC contempla gastos que quedan fuera del radar de Scentia, tales como el turismo emisivo, la compra de autos de lujo y la adquisición de bienes durables. De esta manera, mientras que los consumos suntuarios y de mayor valor sostienen las cifras agregadas oficiales, la canasta básica y las compras cotidianas reflejan el impacto de la contracción en los hogares.

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