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La inflación en julio fue de 2,1% y corta una racha de tres meses a la baja

Inflación de julio INDEC

La inflación de julio subió a 2,1% impulsada por turismo y servicios. El IPC acumula 19,3% en el año y frena la tendencia a la baja observada desde abril.


El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a julio, el cual registró un incremento del 2,1%. De esta manera, el indicador cortó una tendencia a la baja que se extendía desde abril —tras el pico de 3,4% observado en marzo— y anotó una aceleración de 0,2% en comparación con el 1,9% alcanzado en junio.

Con este resultado, la inflación en los primeros siete meses del año acumula un incremento del 19,3%, mientras que la variación interanual en los últimos doce meses trepó al 33,8%.

El dato se alineó con las proyecciones del mercado y de los analistas privados. De acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la mediana proyectaba un 2,0%, en sintonía con consultoras como C&T Asesores Económicos (1,9%), Analytica, EconViews y Eco Go (todas entre el 2% y 2,1%).

Turismo y servicios, los rubros con mayores aumentos

Las vacaciones de invierno marcaron la agenda de precios del mes. En la división por rubros, Recreación y cultura encabezó los incrementos a nivel nacional con una suba del 5,0%, traccionada por los paquetes turísticos y servicios culturales. Le siguió Restaurantes y hoteles, con un avance del 2,8%.

Por el contrario, la baja más notable del mes se dio en Prendas de vestir y calzado, que se contrajo un 1,3%, marcando según el Palacio de Hacienda la mayor reducción nominal de la serie histórica del IPC Nacional (iniciada en enero de 2017). Asimismo, Bebidas alcohólicas y tabaco registró una de las variaciones más acotadas, con un 1,5%.

En las categorías del IPC, los precios Estacionales subieron un 4,5%, debido a las subas en verduras, excursiones y alojamiento. Asimismo, los Regulados aumentaron un 2,1%, empujados por el transporte público, las cuotas de prepagas y la energía eléctrica. El IPC Núcleo cerró en 1,8%, donde el impacto de los alquileres y servicios culturales se vio parcialmente compensado por la caída en expensas (tras quitarse un adicional del 20% aplicado en junio).

En la distribución geográfica, la categoría de Alimentos y bebidas no alcohólicas —impulsada por lácteos, pan, cereales y verduras— fue la de mayor incidencia en las regiones GBA, Noroeste, Noreste, Pampeana y Patagonia. En contraste, en Cuyo la mayor presión provino del rubro Transporte, debido al ajuste en pasajes y el mantenimiento de vehículos personal.

La reacción de Caputo y las perspectivas para fin de año

Minutos antes de difundirse la estadística oficial, el ministro de Economía, Luis Caputo, declaró que la cifra no tomaba por sorpresa al Gobierno dado el factor de estacionalidad que suele traer julio. Además, atribuyó parte de las tensiones inflacionarias globales al comportamiento del petróleo, cuyo precio se duplicó en los últimos ocho meses.

“Más allá del número, tenemos una confianza plena en lo que venimos haciendo. Mientras mantengamos este rumbo de una política fiscal y de equilibrio financiero, esto permite tener un Banco Central independiente que controla fuertemente la emisión. Es un tema de tiempo hasta que la inflación converja a la internacional”, argumentó Caputo, calificando el proceso general de desinflación como «fenomenal».

Posteriormente, a través de su cuenta en la red social X, el ministro de Economía resaltó que la media móvil de tres meses de la variación del IPC continuó en descenso (-0,2 p.p. respecto de junio), alcanzando su registro más bajo desde septiembre del año pasado.

Respecto a lo que viene, las proyecciones compiladas por el BCRA estiman un leve sendero descendente para los meses siguientes: 1,8% en agosto y septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y un ligero repunte a 1,8% en diciembre, antes de retomar el 1,7% en enero de 2027.

El antecedente de CABA

Días previos a la publicación del Indec, la Ciudad de Buenos Aires había reportado su propio IPC (IPCBA) con una suba del 2,9% en julio (1,1 puntos por encima de junio), acumulando un 19,4% en el año y un 33,2% interanual.

La diferencia en los números radica en la metodología de cálculo: el índice porteño pondera con mayor fuerza a los servicios —rubros muy demandados durante el receso escolar como hotelería y gastronomía (que subió 5,3%)—, mientras que la medición nacional otorga un peso más significativo a los bienes.

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