El aumento del 460% en prepagas y la baja del empleo formal empujan a más de un millón de personas a la red pública.
El deterioro del poder adquisitivo y la desregulación de precios provocaron un drástico reordenamiento en la medicina prepaga y salud pública en Argentina. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) —basado en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y la Superintendencia de Servicios de Salud—, 1.246.285 personas abandonaron sus planes privados, obras sociales o mutuales desde finales de 2023.
Este éxodo masivo impulsó de forma directa la demanda sobre la red sanitaria estatal: la población que depende de forma exclusiva de la atención hospitalaria pública escaló del 32% (9.428.131 personas a fines de 2023) al 35,6%, alcanzando los 10.674.416 de ciudadanos en el primer trimestre de 2026.
Causas del éxodo sanitario
De acuerdo con el estudio, la migración masiva responde a dos factores centrales:
- Suba de aranceles por encima de la inflación: a partir de la vigencia del DNU 70/2023, los valores de la medicina prepaga acumularon un incremento del 460% entre diciembre de 2023 y junio de 2026. Esta cifra se ubicó considerablemente por encima de la inflación acumulada general del período, que fue del 320%. La brecha entre el costo de las cuotas y la evolución de los ingresos tornó inalcanzable el mantenimiento de los planes privados para amplios sectores de la sociedad.
- Deterioro del mercado laboral formal: en el mismo lapso se contabilizó la destrucción de unos 235.000 puestos de trabajo privados registrados, lo que interrumpió de forma automática la cobertura médica de los titulares y de sus respectivos grupos familiares.
Caída en obras sociales
La sangría no solo golpeó a la medicina prepaga de pago directo, sino también al sistema sindical. Las obras sociales nacionales perdieron un total de 1.028.412 beneficiarios desde noviembre de 2023.
Entre las entidades más afectadas se encuentran OSPeCon (Construcción), con un retroceso del 25,4% en su padrón; OSECAC (Comercio), que sufrió una caída del 20,2%; OSPCN (Estatales), con una reducción del 19,1%; OSPRERA (Rurales), con un descenso del 15,9%; y el sector petrolero, que registró una baja del 5,1%.
En contraposición, la única excepción notable dentro del sistema fue OSDEPYM (orientada a monotributistas y empresarios), que experimentó un vertiginoso crecimiento del 154%. Este comportamiento refleja la reconversión y migración de miles de trabajadores hacia regímenes de empleo independiente o informal.
Los jóvenes, el sector más afectado
El informe pone especial énfasis en la situación de la juventud. El 49,9% de las personas de entre 15 y 29 años solo cuenta en la actualidad con el sistema de salud pública. Este grupo incorporó a 438.790 jóvenes desde fines de 2023, lo que representa un incremento relativo del 15,3% en la franja. Esto los posiciona como el segmento sociodemográfico que más sufrió la pérdida de cobertura privada o sindical.
Con un sistema privado en proceso de achicamiento por costos y un empleo formal en retroceso, la red de hospitales públicos absorbe hoy una presión inédita para garantizar la atención sanitaria de más de 10,6 millones de argentinos.











































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