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Se extienden las protestas en Bolivia y Estados Unidos denuncia una “crisis humanitaria”

Protestas en Bolivia

Las protestas y bloqueos de rutas en Bolivia cumplen 14 días. EE.UU. e Israel respaldan al gobierno de Rodrigo Paz, mientras Gustavo Petro defiende a Evo Morales.


Bolivia cumple 14 días de huelga indefinida y cortes de rutas. Sectores campesinos, indígenas y obreros leales a Evo Morales exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las movilizaciones han aislado a La Paz y El Alto, generando una severa escasez de alimentos, combustible y medicamentos.

La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos denunció una «crisis humanitaria» debido al desabastecimiento. Washington condenó los intentos de desestabilización y respaldó el uso de las fuerzas de seguridad para restablecer el orden. En sintonía con Washington, la cancillería de Israel emitió un comunicado de solidaridad hacia el mandatario boliviano.


Tensión en las rutas y la toma del aeropuerto de Chimoré

El epicentro del conflicto se concentra en los alrededores de La Paz y en el departamento de Cochabamba. Por segundo día consecutivo, simpatizantes de Evo Morales mantienen ocupado el aeropuerto de Chimoré, bloqueando la pista con piedras y troncos. La medida busca impedir un eventual operativo policial para detener al líder cocalero, quien enfrenta una investigación judicial por presuntos delitos de trata de personas y abuso de menores. Morales denunciaó en sus redes sociales un supuesto plan de magnicidio o captura ordenado por Estados Unidos y ejecutado por el gobierno de Paz con apoyo de la DEA y el Comando Sur.

Paralelamente, se registran al menos 15 puntos activos de bloqueo en las principales rutas hacia Oruro, Copacabana y los Yungas. Durante el fin de semana, la Policía y las Fuerzas Armadas ejecutaron el operativo conjunto «Corredor Humanitario» con el fin de liberar las vías para el paso de camiones con combustible y oxígeno medicinal.

La intervención estatal derivó en violentos enfrentamientos en zonas como Río Seco (El Alto) y el sur de La Paz, donde los manifestantes respondieron con piedras y dinamita a los gases lacrimógenos. Los disturbios dejaron un saldo confirmado de:

  • 47 personas detenidas.
  • Al menos 5 heridos, varios con lesiones oculares y faciales.
  • Denuncias cruzadas de fallecidos: sindicatos campesinos denunciaron dos muertes en Ingavi y El Alto, información que fue categóricamente desmentida por el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, quien aseguró que no se utilizaron armas letales.

Ante este panorama, el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, exhortó a las partes a un diálogo «sincero, profundo y humano», recordando que el uso de la fuerza estatal debe regirse bajo principios de legalidad y proporcionalidad.


La «Marcha por la Vida» avanza hacia la Plaza Murillo

Mientras los bloqueos resisten de forma parcial tras el repliegue estratégico de las fuerzas del orden para evitar un «derramamiento de sangre», la denominada «Marcha por la Vida para salvar Bolivia» ya se encuentra a las puertas de la sede gubernamental.

La movilización, que inició hace una semana en Caracollo (a 188 kilómetros de La Paz), recorrió este domingo unos 40 kilómetros desde Calamarca hasta El Alto. El objetivo de los manifestantes —que aglutinan a la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación ‘Túpac Katari’ y otros sectores— es ingresar este lunes a la plaza Murillo (kilómetro cero) para exigir la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz, a quien tildan de «incapaz y fascista», además de rechazar las medidas económicas que planea implementar el Ejecutivo.


Cruce geopolítico: Petro y Morales contra «la soberbia imperialista»

La crisis interna boliviana fragmentó las opiniones de los líderes de la región. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, salió en defensa de Evo Morales y calificó la situación actual como una «insurrección popular» motivada por la «soberbia geopolítica» y los intentos de homogeneizar a América Latina. A través de la red social X, Petro compartió un video que califica al presidente Rodrigo Paz como «títere de Estados Unidos» y ofreció la mediación de su gobierno para buscar una salida pacífica.

«Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo con franqueza… Que no haya presos políticos en ninguna parte de las Américas», manifestó Petro.

Por su parte, Evo Morales agradeció el respaldo del mandatario colombiano por «defender la soberanía ante la soberbia del imperialismo». En contraataque al actual gobierno boliviano, Morales denunció ante la ONU y la CIDH que la administración de Paz utiliza tecnología extranjera para espiar ilegalmente a la oposición. Asimismo, arremetió contra Israel, cuestionando su «autoridad moral» debido al conflicto en Gaza, al que calificó de genocidio.


El Gobierno busca desactivar el conflicto mediante el diálogo

En un intento por frenar la escalada de violencia y desactivar la marcha programada para este lunes, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, anunció una convocatoria de diálogo urgente en la Casa de Gobierno. La invitación formal está dirigida a tres de los sectores clave en las movilizaciones:

  1. La Federación de Campesinos de La Paz ‘Túpac Katari’.
  2. La Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve).
  3. La Confederación de Mujeres Indígenas ‘Bartolina Sisa’.

El Ejecutivo busca entablar mesas de trabajo sectoriales para atender las necesidades locales y destrabar el conflicto. Esta estrategia ya le ha dado resultados parciales al presidente Paz, quien en los últimos días logró firmar acuerdos de paz social y mejoras salariales con el sector de los maestros en Cochabamba, con la Central Obrera Regional (COR) de El Alto y con los mineros cooperativistas tras los enfrentamientos ocurridos el pasado jueves en la capital. Queda por ver si los sectores más radicales alineados con el «evismo» aceptarán la negociación o mantendrán la presión hasta las últimas consecuencias.

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