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La pobreza cerró el 2025 en 28,2% y consolida su baja

Los datos oficiales del INDEC correspondientes al segundo semestre de 2025 confirman una reducción significativa respecto al pico del 52,9% registrado un año atrás. La desaceleración inflacionaria y la recuperación del poder adquisitivo fueron los factores clave.


El INDEC dio a conocer esta tarde las cifras de pobreza e indigencia correspondientes al segundo semestre de 2025, arrojando un dato que confirma la tendencia descendente de la problemática social en Argentina. El índice de pobreza se ubicó en el 28,2%, lo que representa una caída de casi 10 puntos respecto al primer semestre del mismo año (31,6%) y una reducción drástica si se compara con el 52,9% alcanzado a mediados de 2024.

De acuerdo con el informe oficial, la pobreza afecta actualmente a 13,5 millones de personas en todo el país (proyectado a la población total sobre la base de los 31 aglomerados urbanos), mientras que la indigencia también mostró una mejora sensible, situándose en un dígito.

Analistas económicos coinciden en que el principal motor de esta reducción ha sido el desplome del ritmo inflacionario, que permitió que los incrementos salariales y las jubilaciones lograran superar la evolución de la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA).

Durante el último tramo de 2025 se observó un crecimiento real de los ingresos familiares por encima del 25%, en un contexto donde los precios de los alimentos mostraron una estabilidad no vista en años anteriores. Esto permitió que millones de ciudadanos cuyos ingresos orbitaban la «línea de flotación» lograran superar el umbral de la pobreza.

A pesar de la mejora general, el informe del INDEC resalta que persisten disparidades regionales y generacionales:

  • La pobreza infantil, aunque en descenso, sigue siendo el desafío más urgente, con niveles que aún superan el promedio general.
  • Regiones como el Noreste (NEA) y el Gran Buenos Aires continúan mostrando índices por encima de la media nacional, mientras que la Patagonia registra los niveles más bajos de vulnerabilidad.
  • El porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza se redujo al 20,4%, lo que indica que la mejora está llegando a las estructuras familiares básicas.

Desde el Gobierno nacional celebraron las cifras como una validación del programa económico. Sin embargo, diversos especialistas y centros de estudios como el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, si bien reconocen la baja, advierten sobre la existencia de una «pobreza estructural» que requiere de políticas de empleo genuino para ser perforada definitivamente.

En este sentido, el ministerio de Capital Humano destacó que más de 5 millones de personas han salido de la pobreza en el último año, marcando lo que definen como el proceso de movilidad social ascendente más rápido de las últimas décadas.

Con este nuevo dato, el país alcanza niveles de pobreza similares a los de fines de 2017 y principios de 2018, dejando atrás el impacto de la crisis que llevó el indicador por encima del 50%.