El SENASA confirmó la aparición de casos de Prurigo Lumbar, conocido popularmente como la «vaca loca» de los ovinos. La enfermedad, detectada en animales importados, obliga al país a modificar su estatus ante la Organización Mundial de Sanidad Animal.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó una noticia que impacta directamente en el sector agropecuario: se detectaron los primeros casos de Scrapie clásico (Prurigo Lumbar) en Argentina. Tras años de mantener el reconocimiento internacional como país libre de esta afección, que afecta a ovejas y cabras, la aparición de la enfermedad obliga a una reconfiguración de las estrategias de exportación.
El origen del brote
Los casos fueron identificados mediante análisis de laboratorio en ovinos reproductores ubicados en establecimientos de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Según las primeras investigaciones epidemiológicas, los animales afectados habrían sido importados desde Paraguay entre los años 2021 y 2022.
El diagnóstico se confirmó mediante la técnica de Western Blot, que detectó la presencia de priones —proteínas con estructura anormal— en el tejido cerebral de los animales. El SENASA ya ha notificado formalmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), cumpliendo con los protocolos internacionales de transparencia sanitaria.
¿Qué es el Scrapie y cómo afecta al ganado?
Aunque se la vincula con el mal de la «vaca loca» (Encefalopatía Espongiforme Bovina) por pertenecer a la misma familia de enfermedades, el Scrapie tiene características propias:
- Sintomatología: los animales presentan prurito intenso (picazón que los lleva a rascarse contra postes o alambrados hasta perder la lana), temblores, falta de coordinación (ataxia) y cambios de comportamiento.
- Desenlace: es una enfermedad de desarrollo lento pero siempre fatal. No existe tratamiento ni vacuna.
- Transmisión: se contagia principalmente de madre a cría o a través del contacto con fluidos placentarios y ambientes contaminados.
Es fundamental destacar que, a diferencia de la enfermedad bovina, el Scrapie no es una zoonosis, lo que significa que no se transmite a los seres humanos ni representa un riesgo para la salud pública por el consumo de carne u otros productos derivados.
Impacto en el mercado internacional
La pérdida del estatus de «país libre» de Scrapie representa un duro golpe para la competitividad argentina. El país deberá ahora renegociar las condiciones sanitarias con sus socios comerciales para intentar mantener abiertos los mercados de exportación de genética y subproductos ovinos.
Desde el SENASA informaron que se está profundizando el rastreo epidemiológico para descartar que el agente infeccioso se haya diseminado a otros rodeos. Asimismo, instaron a los productores a notificar de manera inmediata cualquier síntoma sospechoso en sus animales para contener la situación y buscar recuperar el estatus sanitario en el menor tiempo posible.









































