Advertisement

Crisis laboral: 30 empresas cerraron por día en los últimos dos años

Cierre de empresas en Argentina

Informe de CEPA revela que Argentina perdió 22.000 empleadores y 297.000 empleos registrados entre 2024 y 2025. Las PyMEs son las más afectadas.


Según el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), la dinámica económica del país bajo la administración de Javier Milei impactó severamente en el sector privado formal.

Entre noviembre de 2023 y el cierre de 2025, el tejido empresarial argentino sufrió la pérdida de más de 22.000 empleadores registrados. Esta cifra, desglosada, arroja una estadística alarmante: en promedio, cada día cerraron sus puertas 30 empresas en todo el territorio nacional.

El desplome del empleo registrado

El informe destaca que no solo se perdieron unidades productivas, sino que la destrucción de puestos de trabajo fue masiva. En el periodo analizado, se registró una caída de aproximadamente 297.000 puestos de trabajo registrados en unidades productivas, lo que representa una contracción del 3% del total del empleo formal privado.

Esta sangría laboral equivale a la pérdida de casi 400 empleos por jornada. Los sectores más afectados muestran la profundidad de la recesión:

  • Transporte y almacenamiento: es el sector con mayor pérdida de empleadores en términos absolutos y relativos, con una caída cercana al 14% de sus empresas.
  • Construcción: lidera la pérdida de puestos de trabajo en términos porcentuales, con un desplome del 15,9%, afectado directamente por la paralización de la obra pública y el encarecimiento de insumos.
  • Administración pública: sufrió un recorte drástico de más de 88.000 trabajadores como consecuencia del plan de ajuste estatal.

Las Pymes: el eslabón más débil

Uno de los puntos más preocupantes del análisis de CEPA es la asimetría del impacto según el tamaño de la empresa. El informe revela que el ajuste no ha sido parejo: el 99,6% de las empresas que cerraron corresponden a la categoría de pequeñas y medianas empresas (PyMEs), aquellas que cuentan con hasta 500 trabajadores.

En contraste, las grandes empresas (más de 500 empleados) apenas representaron una mínima fracción de los cierres (menos del 0,4%). Esta dinámica sugiere un proceso de concentración económica donde las unidades más pequeñas carecen de espalda financiera para resistir la caída del consumo interno y el aumento de los costos operativos.

Sectores en jaque

Además del transporte y la construcción, otros rubros estratégicos sintieron el impacto:

  1. Comercio: la caída de las ventas minoristas forzó el cierre de miles de locales y depósitos.
  2. Industria manufacturera: el sector industrial continúa perdiendo capacidad instalada y puestos de trabajo calificados.
  3. Casas particulares: El empleo doméstico registrado también mostró una tendencia negativa, con casi 27.000 puestos menos.

Conclusiones de un modelo en tensión

Para el CEPA, estos datos no son una anomalía, sino el resultado directo de un esquema macroeconómico centrado en el ajuste fiscal y la apertura comercial, que ha priorizado la estabilidad financiera por sobre la actividad productiva.

«El marcado retroceso en los indicadores clave del empleo formal refleja un deterioro del tejido social y productivo que será difícil de revertir en el corto plazo», señala el documento. Mientras el desempleo cerró el año 2025 en un 7,5%, la preocupación de los analistas reside en si el piso de esta caída ya ha sido alcanzado o si la inercia de la crisis continuará erosionando las fuentes de trabajo en 2026.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *