Un reciente informe del INDEC sobre la distribución del ingreso revela la cruda realidad de la desigualdad en la Argentina. La brecha de género persiste: las mujeres perciben, en promedio, un tercio menos que los hombres por las mismas tareas.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) presentó este lunes los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes a la Evolución de Distribución del Ingreso. Los datos arrojan un escenario de profunda polarización económica en el país, donde el Coeficiente de Gini —indicador clave de la desigualdad— refleja que el estrato más alto de la población percibe ingresos 13 veces superiores a los del sector más postergado.
De acuerdo con el relevamiento, el ingreso medio en la Argentina se ubicó en los $635.996. Sin embargo, esta cifra esconde disparidades extremas según el estrato social. Mientras que el sector de ingresos altos promedia los $1.549.248, el estrato bajo apenas alcanza los $241.614 per cápita familiar.
La pobreza continúa cebándose con los más jóvenes: el informe destaca que el 41,3% de los niños de 0 a 14 años viven en hogares bajo la línea de pobreza. Esta cifra desciende al 32,6% en jóvenes de hasta 29 años y al 24,6% en adultos de hasta 64 años, evidenciando una infantilización de la precariedad económica.
Brecha de género y mercado laboral
Uno de los puntos más críticos del informe es la disparidad salarial entre varones y mujeres. A pesar de realizar las mismas tareas, la brecha de ingresos supera el 30%. Mientras que el salario promedio de los hombres se situó en $1.191.364, el de las mujeres apenas alcanzó los $838.336.
En cuanto a la composición de los ingresos en los 31 aglomerados urbanos relevados, el 79,2% proviene de fuentes laborales. El 20,8% restante se origina en ingresos no laborales, que incluyen jubilaciones, pensiones, subsidios estatales y ayudas sociales, lo que subraya la dependencia de una gran parte de la población de la asistencia o el sistema previsional para subsistir.
Impacto regional y niveles de indigencia
La geografía de la crisis también muestra matices. El Noreste (32,7%) y Cuyo (32,3%) son las regiones con mayor incidencia de pobreza, seguidas de cerca por el Noroeste (28,4%) y el Gran Buenos Aires (28,3%). Por otro lado, la indigencia golpea con más fuerza en el Noreste (7,5%) y el Gran Buenos Aires (7,0%).
Finalmente, el estudio revela una alta tasa de dependencia en los hogares: por cada 100 personas ocupadas, hay 122 que no lo están, lo que aumenta la presión económica sobre los trabajadores activos en un contexto de inflación y salarios estancados.






































