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Morosidad récord: las cadenas de electrodomésticos, en crisis

morosidad en cadenas de electrodomésticos

El impago de cuotas supera el 50% en las principales firmas de retail por el impacto de las tasas y la pérdida del poder adquisitivo.


La economía doméstica argentina atraviesa un momento crítico que se refleja en las planillas de las principales cadenas de electrodomésticos. El estallido de la morosidad ya alcanza cifras que duplican o triplican los registros del sistema bancario tradicional.

Según los últimos datos oficiales del Banco Central (BCRA), la morosidad de las financiaciones para la compra de artículos del hogar se duplicó con creces en el último año, saltando de un 14,8% a un alarmante 48,2%. El salto explosivo de los impagos guarda relación directa con el encarecimiento de las tasas de interés y el congelamiento de los salarios frente a los gastos fijos.

El ranking del default comercial

El universo de los proveedores no financieros de crédito abarca a unas 585 empresas —entre fintechs, cooperativas y cadenas de retail— que actualmente asisten a 12,1 millones de personas. En este ecosistema, los niveles de incumplimiento ya duplican y triplican la mora del sistema bancario tradicional (que en las familias se ubicó en torno al 12%).

De acuerdo al «régimen de transparencia» del BCRA, el mapa del incumplimiento comercial está liderado por las marcas más conocidas del país, mostrando niveles de asfixia financiera comparables a los peores meses de la pandemia:

  • Bazar Avenida: 68,8% de morosidad.
  • Coppel: 60,6%
  • Cetrogar: 53,7%
  • Frávega: 53,5%
  • onCity: 52,2%
  • Carsa (Musimundo): 51,2%

El informe del BCRA revela que la irregularidad trepa al 36,1% entre deudores exclusivos de comercios y fintechs, mientras que baja al 23,7% en aquellos que comparten deuda con los bancos. Esto demuestra que el retail absorbió a los sectores con peor calificación crediticia, hoy totalmente imposibilitados de pagar.

Tasas de cuatro cifras: la trampa del financiamiento

El origen de este estallido se remonta a mediados de 2025, cuando un fuerte salto en las tasas de interés encareció el crédito a niveles restrictivos. Para paliar el riesgo de incobrabilidad, las cadenas comerciales comenzaron a aplicar recargos muy superiores a los de las entidades bancarias.

Hoy en día, financiar un electrodoméstico en estas cadenas implica afrontar un Costo Financiero Total que oscila entre el 243,6% y el 305,7% anual. El extremo más alarmante se observa en los préstamos personales otorgados en el mostrador de algunas firmas, donde el costo anual llega al 1.082%; una tasa que especialistas y consumidores definen, lisa y llanamente, como impagable. Ante este escenario, algunas empresas optaron por dejar de exhibir estos precios en sus sitios web.

Estrategia frente a la crisis

A pesar de que el sistema comercial se encuentra bajo un estrés inédito, existe un factor técnico que por el momento contiene un colapso financiero sistémico: las cadenas no han contagiado esta crisis a los bancos de manera directa, ya que las entidades bancarias solo explican el 16% de su fondeo. En su lugar, estas cadenas se financia principalmente a través de fideicomisos financieros y la emisión de obligaciones negociables en el exterior. Sin embargo, el daño sobre el consumo masivo ya está hecho.

Los empresarios del sector guardan expectativas moderadas pero optimistas para el bimestre de junio y julio. Apuestan a que el cobro del aguinaldo, la necesidad de renovar equipos de calefacción por la llegada del invierno y el incipiente interés por la compra de televisores de cara al Mundial funcionen como un respirador artificial para un sector que hoy camina por la cornisa de la sostenibilidad financiera.

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