Las ventas cayeron 0,3% anual frente a 2025, según CAME. Es el cuarto año consecutivo en baja, pese a las fuertes promociones de los comercios pyme.
El festejo del Día del Padre volvió a dejar un sabor amargo en el sector comercial. Según el relevamiento nacional realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme sufrieron una caída del 0,3% anual. Con este resultado, la festividad encadena su cuarto año consecutivo en terreno negativo. Se consolida así un letargo persistente en el consumo que arrastra los desplomes del 1,7% en 2025 y del 10,2% en 2024.
A pesar de que más del 80% de los comercios implementaron promociones especiales, el comportamiento de los compradores estuvo marcado por una extrema cautela. Las cuotas sin interés con tarjetas de crédito y los descuentos por pago al contado funcionaron como los principales motores para atraer clientes. Sin embargo, su efectividad se vio limitada por el contexto de enfriamiento económico generalizado. En este marco, el ticket promedio de compra se ubicó en $78.986, lo que reflejó una clara tendencia del público a volcarse hacia los artículos más económicos de cada rubro y en oferta.
El descontento y la preocupación se hicieron notar entre las pymes consultadas. El 38,1% de los comerciantes consideró que el impacto de la fecha fue «moderado». Asimismo, un 36,5% evaluó que, si bien hubo algo de movimiento, resultó insuficiente para revertir la compleja situación de fondo. En los extremos de la encuesta, un 18% sentenció que la celebración no generó ningún tipo de estímulo en sus ingresos. Por último, apenas un 7,4% calificó la jornada como determinante para activar su facturación.
El mapa de los rubros: ganadores y perdedores
El comportamiento de las ventas fue marcadamente heterogéneo y repitió el patrón del año anterior. Cuatro de las seis categorías relevadas dejaron leves saldos positivos y las otras dos sufrieron retrocesos significativos.
La reactivación estuvo liderada por los sectores de Librería e Indumentaria, que anotaron un avance del 2,1% interanual. En el caso de las librerías, los libros de negocios, finanzas, economía e historia fueron los más buscados por un público enfocado en cuidar el bolsillo. Por su parte, la indumentaria logró una liquidez necesaria gracias a ventas de último momento concentradas entre la tarde del viernes y el sábado, destacándose la salida de remeras, riñoneras y gorras premium. Sin embargo, los comerciantes advirtieron que los márgenes de ganancia se redujeron debido al alto costo de sostener la financiación con tarjetas.
Con incrementos más sutiles se ubicaron Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video (+0,8%) y Calzado y marroquinería (+0,4%). En ambos rubros se reportó un público especulador que estiró la decisión de compra hasta el último minuto buscando precios accesibles, forzando a los pequeños locales a sacrificar rentabilidad para competir contra las grandes cadenas de electrodomésticos.
La cruz de la jornada la vivieron los comercios de Equipos periféricos, accesorios y celulares, que registraron un duro desplome del 6,1% debido a la imposibilidad de sostener cuotas largas por la inestabilidad actual. De igual manera, el sector de Cosméticos y perfumería retrocedió un 3,8%, afectado por un cambio estructural en los hábitos del consumidor: el público utilizó los locales físicos como espacio para probar las fragancias, pero terminó concretando la compra en entornos virtuales atraído por mejores precios y plataformas que ofrecen productos de origen chino.











































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