La tradicional empresa santafesina San Ignacio concretó el primer envío de este icónico producto al gigante asiático. El cargamento inicial consta de 150 cajas con frascos de vidrio en un mercado de alto potencial.
En lo que representa un verdadero hito para el sector agroalimentario argentino, el dulce de leche logró cruzar fronteras impensadas. En febrero de 2025, la compañía santafesina San Ignacio concretó con éxito el primer envío de este producto a la India. El país es caracterizado por su vasto mercado y una marcada preferencia cultural por los sabores dulces.
Este primer cargamento está compuesto por 150 cajas de dulce de leche en frascos de vidrio de 450 gramos. Es el resultado de un exhaustivo proceso estratégico y de cooperación institucional. Para abrir las puertas de este mercado no tradicional, la firma articuló un esfuerzo coordinado durante años junto a la Cancillería Argentina y la Embajada Argentina en la India. De esta manera, superó etapas complejas que incluyeron el envío de muestras y la rigurosa selección del importador local idóneo.
«Es un paso importante para San Ignacio porque refleja el foco que ponemos en explorar nuevos destinos y la apertura de mercados con características culturales bien diferentes a las nuestras», destacó Alejandro Reca, CEO y director de la empresa. El ejecutivo ponderó la «paciencia y visión» de todas las partes involucradas para alcanzar un logro que no solo beneficia a la firma, sino al país, al posicionar uno de sus productos insignia.
Por su parte, Fernando Rodríguez Morón, gerente de Comercio Exterior de San Ignacio, se muestra optimista a la recepción del producto en el continente asiático. “Este envío es solo el inicio y refuerza el compromiso con nuestro ADN exportador. Somos optimistas en cuanto a los resultados porque es un país con una población con cierta preferencia por los alimentos dulces”.
Una trayectoria con visión global
Con 85 años de historia, el perfil exportador de San Ignacio no es una novedad. La empresa inició su camino internacional en 1978 con un primer embarque hacia Alemania, destino que aún conserva. Esto la convirtió en una de las firmas pioneras en obtener la certificación para exportar a la Unión Europea.
A lo largo de las décadas, la alimentaria supo conquistar las góndolas más exigentes del mundo. En 2018 logró ingresar a Japón, considerado uno de los mercados más estrictos en materia sanitaria y de calidad. En 2023 hizo lo propio en Vietnam, tras dos años de continuo desarrollo local.
Consolidación en el mercado exterior
En la actualidad, San Ignacio destina más del 15% de su producción total a los mercados internacionales. La firma comercializa regularmente su dulce de leche en unos 20 países de diversas latitudes, entre los que destacan Estados Unidos, Canadá, Israel, Nueva Zelanda, España, Italia, Francia, Brasil, Uruguay y Bolivia. Dentro de este mapa comercial, Chile se posiciona como el principal comprador de su producción. Además de su liderazgo en el segmento dulce, la compañía se consolida como el segundo exportador de queso azul de la Argentina.
Con el pie ya puesto en territorio indio, los próximos pasos de la compañía se centran en apoyar y acompañar activamente al distribuidor local para consolidar la marca y anticipar, en el corto plazo, el envío de nuevos embarques.
«Nuestro objetivo es ser ‘la’ marca de dulce de leche en el mundo: que cuando en el mundo se hable de dulce de leche, sea del de San Ignacio», concluyó Reca, ratificando la ambición de una empresa argentina que no detiene su expansión global.











































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