El candidato de ultraderecha venció a Iván Cepeda en un reñido balotaje y sucederá a Gustavo Petro a partir del 7 de agosto.
Con un margen menor al 1%, el abogado Abelardo De La Espriella se impuso ante el oficialista Iván Cepeda en la segunda vuelta electoral en Colombia. Con el 99,99% de las mesas escrutadas por la Registraduría Nacional, el líder de Defensores de la Patria obtuvo 12.959.515 votos (49,66%), frente a los 12.708.695 (48,70%) del aspirante del Pacto Histórico. De esta forma, el polémico «outsider» capitalizó el descontento social y pondrá fin al ciclo de izquierda liderado por Gustavo Petro.
Un país partido en dos y bajo la sombra de la impugnación
La jornada electoral, que convocó a más de 26 millones de ciudadanos superando la participación de la primera vuelta, expuso la profunda grieta que atraviesa a la sociedad colombiana. Mientras que la mitad del país apostaba por la continuidad de las políticas sociales de Petro para combatir la desigualdad, la otra mitad exigía un giro radical hacia la protección de la actividad privada y una estrategia de «mano de hierro» contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales.
Para blindar los comicios en un contexto de conflicto armado que arrastra seis décadas de historia, el Gobierno desplegó un masivo dispositivo de seguridad con 248.000 militares y policías en todo el territorio nacional.
A pesar de la aparente normalidad, el oficialismo se ha negado a proclamar la derrota definitiva. Iván Cepeda advirtió que el preconteo no es vinculante y anunció que sus abogados están impugnando entre 31.000 y 33.000 mesas de votación en todo el país debido a presuntas irregularidades, aunque prometió acatar el resultado del escrutinio definitivo.
Por su parte, el presidente saliente Gustavo Petro tensionó el ambiente a través de sus redes sociales, exigiendo la revisión de actas y denunciando que se estaba impidiendo el ingreso de los abogados de su partido a los centros de escrutinio como Corferias, en Bogotá. «Solo los jueces determinan quién es el presidente de Colombia. Toda declaratoria hoy de un triunfo es solo un deseo», disparó el mandatario.
Celebración en las redes y respaldos internacionales
Ajeno a los reclamos del gobierno saliente, De la Espriella celebró su victoria de manera descontracturada. Primero subió un video a la red social X vistiendo la camiseta de la Selección Colombia bajo el texto «Gracias Colombia». Más tarde, en una transmisión en vivo, agradeció a sus votantes y confirmó que gobernará junto a su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo, en lo que ha denominado el proyecto de la «Patria Milagro».
“Este respaldo histórico nos llena de gratitud, pero también de una enorme responsabilidad. Hoy comienza una nueva etapa para nuestro país”, afirmó el presidente electo.
El triunfo de «El Tigre» resonó con fuerza en el plano internacional. En su primera declaración oficial, concedida a la congresista estadounidense María Elvira Salazar, De la Espriella enfatizó la necesidad de establecer una alianza estratégica estrecha con los Estados Unidos para el comercio y la lucha contra el crimen organizado. Asimismo, aseguró haber recibido una llamada de felicitación del presidente estadounidense Donald Trump —quien lo había respaldado abiertamente durante la campaña—, así como saludos del entorno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
El presidente Javier Milei, fue también uno de los primeros mandatarios en celebrar el resultado en Colombia. A través de sus redes sociales, felicitó al mandatario electo bajo la consigna «el león y el tigre rugen en Latinoamérica».
El modelo Milei y Bukele: las promesas del «Tigre»
De la Espriella logró romper el techo de la derecha tradicional —absorbiendo incluso el apoyo del Centro Democrático liderado por Álvaro Uribe— combinando un perfil mediático radical con un discurso populista y conservador. Católico converso, antiabortista y férreo detractor de la «ideología de género», el abogado construyó su fama entre la clase media y baja con posturas extremas y clientes polémicos en su pasado profesional, como el empresario Alex Saab o David Murcia Guzmán.
El programa de gobierno que asumirá el nuevo mandatario promete una transformación estructural inspirada en los líderes de la derecha regional:
- Plan Motosierra Económico: siguiendo la línea de Javier Milei, planea firmar 90 decretos iniciales para recortar un 40% el gasto público y eliminar cerca de 700.000 cargos y contratos estatales.
- Seguridad al estilo El Salvador: promete anular de inmediato todos los diálogos de paz iniciados por la administración de Petro y combatir a las guerrillas y bandas criminales mediante la construcción de megacárceles inspiradas en el modelo de Nayib Bukele.


































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