El doble sismo dejó hasta el momento 1.943 fallecidos y más de 10.500 heridos. La Guaira es la zona más afectada y está bajo control militar.
Una semana después del doble terremoto de 7,2 y 7,5 que sacudió la zona costera de Venezuela, el panorama es desolador. El último informe oficial, difundido el lunes al mediodía por el titular del Parlamento, Jorge Rodríguez, elevó la cifra de víctimas fatales a 1.943 personas y la de heridos a 10.571. Sin embargo, el balance sigue siendo provisional: la ONU estima que podría haber hasta 50.000 desaparecidos y los modelos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) anticipan que el número definitivo de muertes podría escalar hasta las decenas de miles a medida que se remuevan las toneladas de escombros.
El epicentro de la catástrofe se concentra en el estado La Guaira, ubicado a unos 30 kilómetros al norte de Caracas. El Gobierno declaró el área como zona de desastre y estableció un estricto control militar. Las evaluaciones satelitales preliminares de la NASA son contundentes: se calcula que más de 58.000 edificios resultaron dañados o completamente destruidos por los sismos del pasado miércoles.
Milagros entre la destrucción
Pese a que las esperanzas de hallar vida se reducen con las horas, los equipos de rescate internacionales, que trabajan a contrarreloj junto a las fuerzas locales, han protagonizado verdaderos milagros. Durante la madrugada de este martes, rescatistas enviados por El Salvador lograron salvar a un hombre de 44 años atrapado bajo los restos de un centro comercial en Maiquetía; el sobreviviente resistió gracias a que le suministraron agua a través de un tubo durante las maniobras. Asimismo, el Cuerpo de Bomberos de Quito (Ecuador) rescató a un niño de 12 años tras cinco días de encierro, y en Caraballeda, una extenuante operación de cinco horas permitió rescatar con vida a una perra llamada Giselle. «Las señales de vida son la mayor motivación», expresaron los bomberos ecuatorianos.
Alerta máxima por colapso sanitario y escasez de alimentos
Detrás de los rescates emerge una crisis humanitaria que se deteriora a pasos agigantados. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) alertó sobre una «drástica expansión de las necesidades de protección». Según datos del organismo, ya se registran cerca de 16.000 desplazados. La portavoz de ACNUR, Carlotta Wolf, detalló que la mitad de los afectados se refugia con familiares, pero un 39% duerme directamente en las calles y espacios públicos —como Jenny Tortoza, damnificada de Catia la Mar, quien relató: «Estamos durmiendo en el piso porque no tengo colchonetas»—. El resto sobrevive en iglesias o escuelas que no cumplen con condiciones mínimas de higiene, privacidad ni seguridad. Una encuesta rápida de la agencia determinó que el 75% de las comunidades reporta heridos y el 56% ya cuenta fallecidos entre sus vecinos.
Por su parte, el vocero de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Christian Lindmeier, advirtió desde Ginebra que los servicios de salud se encuentran bajo una «presión extrema». El reporte oficial de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, confirmó que 38 hospitales resultaron afectados. La OMS pudo constatar que, de 21 centros evaluados en Caracas, La Guaira, Miranda y Falcón, tres están en estado crítico y seis presentan graves daños estructurales.
«Existe un riesgo mayor de brotes de enfermedades», alertó Lindmeier, señalando la inminente amenaza de patologías prevenibles por vacunación (como sarampión, difteria y tos ferina) y de transmisión hídrica o vectorial (como dengue, malaria, zika y fiebre amarilla). A esto se suma el colapso absoluto de las morgues y los servicios forenses, desbordados ante el ingreso masivo de víctimas. Para intentar paliar la situación, el coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, confirmó la adquisición coordinada de 10.000 bolsas para cadáveres.
Menores separados: el drama más sensible
Una de las mayores alarmas encendidas por las Naciones Unidas apunta a la infancia. Un 17% de los encuestados por ACNUR denunció la presencia de niños y adolescentes no acompañados o separados de sus familias tras los temblores. Ante esto, el Grupo de Protección de la ONU (junto a Unicef y Cáritas) activó un operativo de emergencia para identificar a los menores, proveerles asistencia e iniciar la localización de sus familiares para lograr la reunificación, al tiempo que distribuyen alimentos, agua y kits de higiene desde un nuevo centro logístico.
Denuncias de censura y tensiones políticas en las redes
La catástrofe se desarrolla en un escenario de profunda tensión política y problemas de conectividad derivados de la destrucción de la infraestructura de telecomunicaciones. Horas después de los sismos, el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez había levantado de forma silenciosa el bloqueo histórico sobre la red social X (antes Twitter) —impuesto en 2024 por Nicolás Maduro— para facilitar el flujo de información sobre las víctimas. Sin embargo, desde la noche del lunes, usuarios y observadores digitales comenzaron a reportar bloqueos selectivos y restricciones en la plataforma (como la imposibilidad de ver imágenes).
Especialistas denuncian que estas limitaciones buscan acallar las crecientes protestas y muestras de descontento popular por la lentitud en la entrega de la ayuda oficial. Coincide además con el complejo panorama político ante el eventual regreso al país de la líder opositora María Corina Machado, cuyos canales de difusión principales se centran en dicha red social. Para mitigar el aislamiento, algunas empresas privadas de telecomunicaciones han instalado puntos de conexión gratuita en las zonas afectadas de la región central.
Canales de ayuda internacional
Diversas organizaciones han iniciado campañas globales de recaudación de fondos y asistencia para los damnificados:
- Unicef: reúne donaciones y orientación para emergencias a través de su plataforma oficial.
- Cruz Roja: activó su servicio de Restablecimiento del Contacto Familiar (RCF) para ayudar a localizar allegados.
- Aldeas Infantiles: recauda de recursos directos para la protección de familias y niños afectados en el siguiente enlace.
- TECHO: habilitó una campaña económica especial orientada a las tareas de apoyo inmediato y posterior reconstrucción de viviendas en el siguiente enlace.







































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