Más de 1.100 policías controlaron de forma simultánea los principales subtes, autopistas y centros de trasbordo porteños para prevenir el delito.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegó un masivo operativo policial de saturación en los principales nodos de transporte y accesos vehiculares. El despliegue, denominado «Marea Azul», comenzó a las 18:00 horas del viernes con el objetivo de aumentar la presencia preventiva y desalentar el delito en las franjas horarias de mayor circulación.
El operativo tuvo como eje central aumentar de manera coordinada y sorpresiva la presencia de la Policía de la Ciudad para desalentar la actividad delictiva en horarios pico de regreso. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, supervisó personalmente las tareas en el centro de trasbordo de Constitución, acompañado por el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario del área, Maximiliano Piñeiro; y el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló.
«En la Ciudad cuidamos a la gente de bien y la seguridad de los porteños es nuestra máxima prioridad», enfatizó Jorge Macri durante la recorrida. El mandatario porteño remarcó la diferencia en las estadísticas criminales con el territorio bonaerense: “Si hay menos asesinatos en la Ciudad que en la provincia de Buenos Aires es porque hay decisión política, capacidad, recursos y policías que en otro lado no hay, porque es la misma ley, son las mismas crisis, son los mismos sistemas de jueces, pero acá hay menos delito porque hay decisión política para combatirlo”.
Controles en subtes, Metrobús y autopistas
La distribución de las fuerzas cubrió de manera estratégica los nodos más calientes del transporte público y vehicular:
- Subte y Premetro: más de 270 oficiales fiscalizaron en simultáneo 16 estaciones de subte y premetro en nodos de alta combinación como el Obelisco, Once, Constitución, Retiro y Pueyrredón, además de paradas neurálgicas de las líneas B, D, E y H, y seis estaciones específicas del Premetro.
- Centros de trasbordo y Metrobús: 450 agentes reforzaron la seguridad en los carriles exclusivos de las avenidas 9 de Julio, Paseo Colón, Santa Fe y Cabildo. Fortalecieron, además, las terminales de Constitución, Liniers, Federico Lacroze, Once y Retiro.
- Autopistas y accesos: el resto de la fuerza se concentró en las autopistas 25 de Mayo, Dellepiane, Perito Moreno, Frondizi, Cámpora y la Avenida Lugones. Allí se establecieron 9 puntos de prevención en ambos sentidos de circulación (hacia Ciudad y Provincia) para detectar vehículos con infracciones o impedimentos legales. Los agentes contaron con el soporte de inspectores de tránsito y dispositivos para tests de alcoholemia y detección de narcóticos.
Tecnología y apoyo aéreo en tiempo real
Para optimizar las tareas de identificación, el personal policial utilizó el sistema tecnológico POC, un dispositivo provisto por la fuerza que permite la consulta de antecedentes penales en tiempo real. Asimismo, el despliegue terrestre estuvo respaldado desde el aire mediante la utilización de drones y helicópteros, sumando la participación de la Dirección de Intervención Rápida (DIR). Toda la ingeniería operativa fue coordinada bajo la órbita del Centro de Control Integral (CCI) y el Puesto de Control Central (PCC).
Una estrategia de saturación permanente
Este procedimiento se inscribe dentro de una política de seguridad que combina grandes operativos fijos con acciones relámpago en distintos puntos del territorio. De manera paralela a la «Operación Muro» —destinada a blindar los límites con la provincia de Buenos Aires— el Ministerio de Seguridad viene ejecutando fuertes golpes en zonas vulnerables.
Entre ellos destaca la reciente “Operación Tormenta Negra”, que movilizó a 1.500 efectivos en 15 villas de la Ciudad, culminando con la detención de 27 personas y el desmantelamiento de cinco búnkers de drogas. Acciones de similares características se han replicado en barrios como Balvanera, Flores y la propia Constitución.
Finalmente, las autoridades ratificaron que el refuerzo en el sistema de transporte subterráneo llegó para quedarse, implementando una presencia permanente de 302 policías fijos en estaciones de gran caudal de pasajeros como Callao (líneas B y D), Diagonal Norte (C), Palermo y 9 de Julio (D). «La verdadera diferencia entre una ciudad donde se vive con miedo y una donde se vive en libertad no está en un discurso: está en que la ley se cumple y que el orden es la regla», concluyó Jorge Macri.






















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