Con 1.500 efectivos, la Ciudad intervino 15 barrios populares para combatir el narco y el delito. Hubo 20 detenidos y clausura de búnkers.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ejecutó la Operación “Tormenta Negra”, un megaoperativo de seguridad sin precedentes que involucró a más de 1.500 efectivos de la Policía de la Ciudad en 15 villas y barrios populares de manera simultánea.
De esta forma, la administración de Jorge Macri busca retomar el control territorial en zonas de alta conflictividad y combatir el narcotráfico y el comercio ilegal.
El operativo, que comenzó a las 19:00 horas, se desplegó de manera simultánea en 15 puntos críticos, incluyendo la Villa 31, 1-11-14, 21-24, Zavaleta, Ciudad Oculta y el Barrio Fraga, entre otros. Al cierre de la jornada, el saldo provisorio registraba 20 detenciones por pedidos de captura, tenencia de armas y drogas, además del secuestro de vehículos robados.
Un enfoque multidisciplinario
A diferencia de otras intervenciones policiales, «Tormenta Negra» integró a seis áreas del Gobierno porteño. Mientras los grupos especiales de la Policía de la Ciudad (División K9, drones y helicópteros) realizaban controles de saturación, otros organismos ejecutaban tareas de saneamiento:
Agencia Gubernamental de Control: inspeccionó locales de venta de celulares y centros de salud clandestinos que representaban un riesgo sanitario.
Higiene urbana y espacio público: removieron «ranchadas», autos abandonados y chatarra, despejando áreas que funcionaban como aguantaderos.
Lucha contra el narcotráfico: se clausuraron cuatro búnkers de droga en las villas Zavaleta, Fraga, Barrio 15 y la 31. En este último punto, dos ciudadanos extranjeros (un peruano y un chileno) fueron arrestados, y el Gobierno ya inició los trámites para su expulsión del país.
«El que venga de afuera a molestar a los porteños, que sepa que lo vamos a meter en cana. Y si es extranjero, lo mandamos de vuelta a su país», sentenció el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, desde el Centro de Monitoreo Urbano en Villa Lugano.
El jefe de Gobierno, acompañado por su jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, supervisó las tareas en la Villa 31. Macri enfatizó que el objetivo final es la integración urbana, lo que implica que las reglas de convivencia sean las mismas tanto en Recoleta como en un barrio popular.
«No queremos que lo peor del conurbano se instale entre nosotros. Estamos protegiendo el estilo de vida de la Ciudad», afirmó, vinculando el operativo con una estrategia mayor que ya ha logrado recuperar 780 propiedades usurpadas y liberar zonas críticas de manteros como Once y Constitución.
Presupuesto y tecnología
La magnitud de la operación se reflejó en el equipamiento: además de los 1.361 oficiales de calle, se utilizó el vehículo blindado «Fénix», dos helicópteros y equipos del SAME ante posibles contingencias.
Esta demostración de fuerza se alinea con las prioridades económicas de la Ciudad para el año en curso: se estima que en 2026 el área de seguridad recibirá el 15,4% del presupuesto total, una inversión de $2,6 billones destinada a mantener el orden público y frenar el crecimiento descontrolado de los asentamientos.
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