Inauguran un mural y escultura en homenaje al Papa Francisco en la estación San José de Flores del Subte A. Una obra de arte que celebra su legado en el barrio.
El Gobierno de la Ciudad, a través de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), presentó una intervención artística en la estación San José de Flores de la Línea A. Se trata de un homenaje al Papa Francisco en el barrio que marcó su vida y vocación.
Una obra de cercanía y fe
El mural es creación de la reconocida artista Nora Iniesta, quien utilizó la técnica de mosaico veneciano para retratar la figura de Francisco. Con dimensiones de 1,70 por 2,50 metros, la pieza logra capturar la expresión de sencillez y cercanía que caracterizó al ex arzobispo de Buenos Aires. Según fuentes oficiales, la elección del material no es casual: su durabilidad y brillo buscan simbolizar un legado que permanece inalterable ante el paso del tiempo.
«La idea es que el usuario cotidiano del Subte, aquel vecino que viaja todos los días, pueda encontrarse con la figura de Francisco en un espacio común», destacaron desde el Gobierno porteño durante la presentación.
El Olivo de Acero: símbolo de paz
Complementando la intervención artística en la red de transporte, se presentó también una escultura metálica denominada «Olivo de Acero», obra de Julio Lavallén. Esta pieza, de 2,10 metros de alto por 4,20 metros de ancho, está diseñada en tres niveles de profundidad para generar un efecto de frondosidad y relieve.
El olivo, símbolo universal de la paz y un ícono recurrente en el mensaje de Jorge Bergoglio, cuenta con 24 olivas de cristal que representan a los 12 apóstoles y a los 12 ancianos del Antiguo Testamento, fusionando así el arte contemporáneo con el simbolismo bíblico.
Un homenaje en su «pago chico»
La elección de la estación San José de Flores no fue azarosa. A pocos metros de allí se encuentra la Basílica donde, según el propio Bergoglio relató en varias ocasiones, descubrió su llamado al sacerdocio. Al inaugurar esta obra, la Ciudad busca no solo recordar al líder de la Iglesia Católica, sino al vecino que recorría estos mismos pasillos y utilizaba el transporte público antes de su partida al Vaticano.
Este homenaje se suma a una serie de actividades conmemorativas en la Ciudad, que incluyen proyecciones y misas, consolidando a la estación de la Línea A como un nuevo hito de referencia para quienes deseen recordar la huella del Papa en su Buenos Aires natal.















































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