Un informe de MuMaLá revela que en 2026 ocurre un femicidio cada 35 horas y que el 75% de las perimetrales fallaron. Convocan a marchar este 3 de junio.
En las vísperas del 11° aniversario de la primera marcha masiva del #NiUnaMenos, la violencia de género en el país muestra su cara más alarmante. El Observatorio «Mujeres, Disidencias, Derechos» presentó un informe especial que expone una cifra dolorosa: desde el 3 de junio de 2015 al 30 de mayo de 2026, se registraron 3.096 femicidios en Argentina.
La genealogía del dolor que comenzó públicamente con el femicidio de Chiara Páez, la adolescente de 14 años asesinada en Santa Fe que movilizó a la sociedad entera en 2015, encuentra hoy continuidad en los recientes crímenes de Agostina en Córdoba y de Dulce María en Misiones. Desde las organizaciones civiles advierten que estos casos no constituyen hechos aislados, sino que representan el resultado directo de una justicia ciega, la ausencia total de políticas públicas destinadas a la prevención de la violencia de género y la falta de acompañamiento específico para niñas y adolescentes.
«El femicidio de Chiara Páez nos convocó al primer Ni Una Menos; hoy estamos peor. Las víctimas no cesan y las herramientas estatales son casi inexistentes», sentenció con crudeza Victoria Aguirre, Vocera Nacional de la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá).
Las cifras de 2026: una muerte violenta cada 35 horas
El relevamiento nacional elaborado por MuMaLá en lo que va del año 2026 expone la gravedad y la velocidad de la violencia imperante. En apenas cinco meses, se registraron:
- 105 femicidios, lo que equivale a la pérdida de una vida cada 35 horas.
- 420 intentos de femicidio, reflejo de cientos de mujeres que lograron sobrevivir a ataques potencialmente mortales.
La inacción judicial también quedó bajo la lupa tras conocerse que algunos agresores contaban con alarmantes antecedentes de violencia. «Liberar a un agresor que tenía denuncias previas por intento de femicidio en 2025 es firmar una sentencia de muerte anticipada», denunció Aguirre, visibilizando las fallas sistémicas en la evaluación de riesgos por parte de los magistrados.
El laberinto judicial: desconfianza y medidas ineficaces
Uno de los datos más alarmantes que arroja el informe técnico es el quiebre en el acceso a la justicia, evidenciado en lo que califican como un «piso histórico de denuncias». Durante el año 2026, tan solo el 9% de las víctimas de femicidio había denunciado formalmente a su agresor de manera previa. Esta cifra se ubica muy por debajo del promedio registrado en los últimos 11 años, el cual se posicionaba en un 17%. De acuerdo con el Observatorio, esta preocupante baja responde a que las víctimas deciden no acudir a las instituciones porque sienten que sus demandas no son escuchadas.
Por otra parte, para el mínimo porcentaje de mujeres que sí decide e intenta buscar protección estatal, los mecanismos de resguardo fallan de forma sistémica. El informe revela un 75% de ineficacia perimetral: 3 de cada 4 mujeres asesinadas este año que sí habían radicado una denuncia, contaban con una orden de restricción o de exclusión activa que el Estado omitió controlar.
A este panorama se suma que el 10% de los femicidas de 2026 eran reincidentes libres; es decir, 1 de cada 10 atacantes ya poseía antecedentes penales firmes por ejercer violencia de género contra parejas anteriores, un factor de peligro severo que el Poder Judicial decidió ignorar.
Convocatoria nacional: «Nos matan el machismo y la pobreza»
Bajo la premisa de que «El Estado es Responsable», la organización MuMaLá convocó a la ciudadanía a ocupar de manera masiva las calles de todo el país este miércoles 3 de junio. Las principales consignas que encabezarán las marchas de este año vinculan de forma directa la crisis económica con la vulnerabilidad de las mujeres: ¡Ni una menos por el ajuste! y ¡Ni una menos por la violencia machista!.
Entre el pliego de demandas dirigidas a las autoridades, las agrupaciones exigen la restitución inmediata de los recursos presupuestarios destinados a las áreas de género, la sanción efectiva de los discursos de odio y de los negacionismos de género, y la urgente Declaración de la Emergencia Nacional en Violencia de Género.
«Nos matan el machismo y la pobreza. ¡Vivas, libres y sin miedo nos queremos!», concluye el comunicado de la organización, de cara a una jornada que promete volver a poner en el centro del debate público las deudas estructurales de los tres poderes del Estado para con las mujeres y disidencias de la Argentina.














































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