Advertisement

Adorni: crónica de una salida anunciada

Renuncia de Manuel Adorni

Manuel Adorni renunció a la Jefatura de Gabinete tras 100 días de presiones por presunto enriquecimiento ilícito y contradicciones en su patrimonio.


El Gobierno de Javier Milei sufrió su golpe político más duro. Manuel Adorni presentó este sábado su renuncia tras confirmarse que la investigación judicial en su contra por presunto enriquecimiento ilícito sigue vigente, volviendo insostenible su permanencia en el cargo.

El anuncio de su renuncia pone fin a un ciclo de poco más de tres meses de cuestionamientos ininterrumpidos que minaron una de las principales banderas de La Libertad Avanza: la narrativa anticasta y la transparencia moral.

El quiebre definitivo se produjo este viernes, luego de que el avance de la investigación judicial dejara en evidencia que la inocencia del funcionario está lejos de ser probada. Ante la presión ineludible, el presidente Javier Milei, quien había asumido la defensa de Adorni como un asunto personal, terminó por soltarle la mano. «Si la Justicia lo considera culpable, lo eyecto de una patada», había advertido el mandatario horas antes del desenlace, marcando el inicio del fin.

La comitiva en Nueva York y el origen del escándalo

La debacle comenzó el 10 de marzo de este año. En medio del optimismo oficialista por la aprobación de la reforma laboral y la baja de la punibilidad, una comitiva presidencial viajó a Nueva York en busca de inversiones. La estancia civil de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, hubiera pasado desapercibida de no ser por una transmisión de la radio comunitaria judía Jai, que registró su presencia en un templo de la ciudad norteamericana junto al funcionario.

Ante el revuelo mediático, Adorni ensayó una justificación en una entrevista con A24 que terminaría por convertirse en su primer gran lastre discursivo: “Me estoy deslomando. No le sacamos un peso al Estado. Presidencia la invitó a subirse al avión porque si no, no nos íbamos a encontrar”. La explicación sembró dudas y dio pie a los primeros pedidos de interpelación por parte de la oposición, además de las críticas del PRO, que aprovechó la oportunidad para distanciarse del Gobierno en la Ciudad de Buenos Aires, territorio donde el propio Adorni los había derrotado electoralmente.

Apenas semanas después, un viaje familiar en vuelo privado a Punta del Este instaló una dinámica que signaría la gestión del jefe de Gabinete: la desmentida rotunda seguida de la retractación pública. “Somos humanos y cometemos errores”, admitió tras calificar inicialmente las denuncias como fake news. Para entonces, el funcionario ya era objeto de burlas y memes masivos.

Las propiedades e inconsistencias en el patrimonio

Con el correr de las semanas, la estrategia de la Casa Rosada de «cambiar de tema» —mediante el anuncio de leyes que el propio bloque libertario desconocía— fracasó ante la aparición de inconsistencias patrimoniales.

La opinión pública y la Justicia pusieron la lupa sobre sus bienes: la adquisición de una casa a reciclar en el country Indio Cuá (Exaltación de la Cruz), en paralelo al alquiler de otra propiedad en el mismo predio, y la compra de un departamento en el barrio de Caballito valuado en u$s 230.000. Los números generaron suspicacias: tras el último aumento de diciembre de 2025, Adorni percibía un sueldo neto de poco más de $7 millones, una cifra distante de los $1,7 millones que cobraba en su etapa previa como vocero. Su justificación de que con su dinero hacía «lo que quería» y que sus bienes fueron previos a la función pública no bastó para frenar el escándalo.

En abril, el aislamiento político del funcionario se profundizó. Fue excluido de las reuniones con gobernadores y surgieron tensiones internas. Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista en el Senado, confrontó abiertamente al jefe de Gabinete exigiéndole la presentación de su declaración jurada. En paralelo, la declaración de testigos ante la Justicia, incluida la mediación de una carismática escribana de apellido Nechevenko por los supuestos préstamos para sus inmuebles, complicó aún más su situación.

El «efecto goteo» de mayo y los gastos suntuarios

Durante mayo, el escrutinio legislativo destapó nuevos privilegios: viajes a Bariloche con estadía en el exclusivo hotel Llao Llao durante su etapa de vocero, el uso de la custodia oficial para fines particulares de su esposa y denuncias de amenazas a un testigo. El detalle más excéntrico del período fue la construcción de una cascada decorativa en su finca de Indio Cuá.

Una auditoría sobre sus consumos reveló gastos en tarjetas de crédito estimados en $85 millones durante 2025, detallando compras que iban desde monitores gamers hasta acolchados de $8 millones. Asimismo, la investigación judicial se extendió a su hermano Francisco, legislador bonaerense, cuyo patrimonio también reflejó un crecimiento exponencial bajo la actual administración.

El desenlace: Bitcoins y el pendrive olvidado

El colapso definitivo ocurrió este mes de junio, coincidiendo con el debut del Mundial 2026. En la víspera de la entrega de su declaración jurada, trascendió que Adorni y su esposa se habían acogido al régimen simplificado de Ganancias contemplado en la Ley de Inocencia Fiscal.

Buscando aire político, el funcionario se presentó en el prime time de LN+, donde intentó justificar cientos de miles de dólares mediante el hallazgo fortuito de un pendrive olvidado con ganancias extraordinarias de una inversión pionera en Bitcoins, contradiciendo archivos de video previos donde declaraba ignorar el funcionamiento de las criptomonedas. “Ahorramos en negro como todos los argentinos”, argumentó en la entrevista, frase que terminó por dinamitar el apoyo de su propio espacio político. Los aliados exigieron explicaciones y las filas libertarias se replegaron bajo la premisa de que «solo se ponían las manos en el fuego por Milei».

El nuevo escenario de la Casa Rosada

Con la renuncia consumada, resta definir si Adorni mantendrá su posición en el directorio de YPF. El Gobierno busca ahora perfiles de menor perfil mediático y mayor solvencia técnica para mitigar los daños. El diputado Adrián Ravier asumirá la vocería presidencial, mientras que Diego Santilli ocupará la Jefatura de Gabinete.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *