Victoria Villarruel confirmó su asistencia al acto del Día de la Bandera y se reencontrará públicamente con Javier Milei.
El acto central por el Día de la Bandera en Rosario se transformó en el foco de la escena política nacional. La vicepresidenta, Victoria Villarruel, confirmó oficialmente su participación en la ceremonia de este sábado en el Monumento a la Bandera. La decisión forzará un inevitable reencuentro cara a cara con el presidente Javier Milei, en un contexto de diálogo roto y máxima fricción.
La trastienda de la invitación a la vicepresidenta
La trastienda de la asistencia de Villarruel expone la profundidad de la grieta en el Gobierno. Desde la Casa Rosada sostienen de forma tajante que la titular del Senado no fue invitada por el Gobierno al acto. La decisión de marginarla corrió por cuenta de la Secretaría General de la Presidencia, liderada por Karina Milei. Se repite así el antecedente del pasado 25 de mayo, cuando la vicepresidenta quedó fuera del Tedeum tradicional.
Sin embargo, el entorno de Villarruel aclaró que su presencia está plenamente justificada al haber aceptado una invitación directa del gobierno de Santa Fe y de la municipalidad de Rosario, encargados de la organización local. A través de sus redes sociales, la propia vicepresidenta ratificó el viaje: “El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el General Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná”. Por si fuera poco, en otra publicación advirtió que tiene “más verdades para decir”, pero considera que en el Gobierno “no están preparados para escucharlas”.
Los pasillos de Balcarce 50 reflejan el rechazo total hacia la figura de la vicepresidenta. «Ni siquiera se van a cruzar. Van a estar completamente lejos. No nos interesa verla», sentenciaron fuentes oficiales. Desde el lado de la titular del Senado le restan dramatismo al protocolo de ubicación en el Monumento, asegurando que a ella «le preocupa poco eso».
El factor Manuel Adorni y la presión judicial
La tensión en Rosario no se limitará al palco presidencial. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, también formará parte de la comitiva oficial. El funcionario es investigado por el fiscal Gerardo Pollicita ante un presunto enriquecimiento ilícito. También se lo investiga por el supuesto uso de una empleada de la Vocería Presidencial para realizar una compra de blanquería y ropa de cama por más de $8 millones. Esta pista que surgió del peritaje telefónico al contratista que remodeló su vivienda en un barrio privado.
La presencia de Adorni generó un fuerte repudio en sectores aliados. La concejal del PRO en Rosario, Anita Martínez —apadrinada por Mauricio Macri—, envió una carta abierta al presidente Milei solicitando expresamente que excluya al jefe de Gabinete de la comitiva para evitar que «los conflictos y los escándalos del presente empañen un ritual tan valioso y noble».
La encrucijada del Congreso
Mientras se desarrolla el acto, el futuro de Adorni se debate contrarreloj en el Poder Legislativo. La oposición y los aliados amenazan con aplicar una histórica moción de censura para removerlo de su cargo si la Casa Rosada no toma medidas previas. La Cámara de Diputados sesionará este martes, mientras que el Senado hará lo propio el jueves. En la Cámara Alta, el panorama es adverso para el oficialismo, ya que existen los votos necesarios para citar al jefe de Gabinete a una interpelación el próximo 2 de julio y avanzar hacia su desplazamiento.
La viabilidad de esta medida se aceleró tras un sorpresivo acuerdo reglamentario en el Senado. Los líderes de bloques clave, entre ellos Patricia Bullrich (La Libertad Avanza) y José Mayans (peronismo), coincidieron en que los proyectos contra el jefe de Gabinete no requerirán una mayoría de dos tercios para ser tratados en el recinto, por tratarse de la aplicación directa de un artículo operativo de la Constitución Nacional (Art. 101).
El aval de Bullrich a esta interpretación fue leído en el ámbito político como un guiño que facilita la ofensiva contra Adorni, dadas sus diferencias explícitas con el funcionario. Esta lectura reglamentaria encendió las alarmas en la Cámara de Diputados, donde legisladores como Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) ya presionan para eludir el paso por comisiones, alcanzar el quórum y votar directamente la interpelación. El titular de la Cámara Baja, Martín Menem, tendrá la compleja tarea de intentar frenar esta embestida.
En este complejo tablero de ajedrez político, el único que parece haber recibido un respiro es el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro. A pesar de sus idas y vueltas con la gestión nacional, la provincia acaba de recibir un fuerte respaldo económico. El Ministerio de Economía oficializó mediante el decreto 474/26 un anticipo financiero para Santa Fe por un monto de hasta $400 mil millones, asegurando una foto institucional pacífica con el mandatario provincial, en medio de un palco central que promete altos niveles de hostilidad interna.














































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