Un gol de Adson sentenció el 1-0 en la Bombonera y cortó el invicto xeneize. La revancha está envuelta en un conflicto judicial por el Maracaná.
Boca Juniors sufrió un duro tropiezo en el partido de ida de de las semifinales de la Copa Sudamericana. En la Bombonera, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena cayó 1-0 frente a Vasco da Gama, perdió un invicto de 17 encuentros y quedó condicionado para el partido de vuelta. Un fallo defensivo en el primer tiempo y la falta de efectividad en la etapa complementaria sentenciaron la derrota xeneize ante un rival que terminó con diez hombres por expulsión.
El único gol del encuentro llegó a los 24 minutos de la primera parte. Lautaro Di Lollo no logró despejar una pelota en su propia área y regaló una jugada que derivó en un centro de Andrés Gómez. El atacante Adson Ferreira se anticipó a la marca de Jagger Herrera y, de cabeza, venció al arquero Álvaro Montero para marcar el tanto de la victoria visitante.
Boca sintió el golpe y padeció la ausencia de su conductor, Leandro Paredes, ausente por lesión. El planteo inicial con Enner Valencia en ataque y Williams Alarcón en el medio no rindió los frutos esperados: al equipo le faltó pausa, elaboración y precisión para romper el bloque defensivo del conjunto brasileño, sostenido por el trabajo de Santiago Sosa y Alan Lescano en la mitad de la cancha.
Dominio sin eficacia
En el segundo tiempo, impulsado por el aliento de su público, el Xeneize mostró mayor agresividad. El ingreso de Sebastián Villa le aportó el desequilibrio por las bandas que no había tenido en el inicio, mientras que el trámite se volcó definitivamente a favor de los locales tras la insólita expulsión de Andrés Gómez a falta de media hora para el final. El delantero de Vasco recibió dos tarjetas amarillas consecutivas en apenas cinco segundos tras entorpecer el saque de un tiro libre y empujar al árbitro chileno Piero Maza.
Con la ventaja numérica, Boca acorraló a «El Gigante de la Colina» y dispuso de varias oportunidades claras para igualar el marcador con un remate de Santiago Ascacibar que se estrelló en el palo; un centro peligroso de Lautaro Blanco que dio en el travesaño; un mano a mano desperdiciado por Sebastián Villa; y un zurdazo cruzado y un cabezazo desviado de Enner Valencia.
Pese a la presión final, el resultado no se movió. Boca pagó cara su falta de puntería y consumó una nueva caída como local en instancias decisivas, tras sus tropiezos anteriores frente a rivales como Alianza Lima, Independiente, Racing, Huracán y Universidad Católica.
Incertidumbre por la sede de la revancha: ¿Río de Janeiro o Asunción?
La definición de la serie está programada para el próximo martes 20 de octubre a las 21:30 (hora argentina), pero la sede del encuentro se convirtió en el centro de una batalla política y judicial.
Vasco da Gama no puede jugar en su estadio, São Januário, porque no alcanza la capacidad mínima de 30.000 espectadores exigida por la Conmebol para esta fase. Por ese motivo, el club carioca busca ser local en el estadio Maracaná, donde ya vendió cerca de 50.000 entradas luego de que el juez Domingos de Almeida Neto anulara una medida cautelar en favor de los administradores del recinto.
Sin embargo, el consorcio «Fla-Flu» (integrado por Flamengo y Fluminense) presentó un nuevo recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Río de Janeiro para impedir el uso del estadio, alegando problemas de logística y seguridad por la cercanía con un partido de básquetbol en el Maracanãzinho. José Boto, presidente de Flamengo, criticó la postura de Vasco al declarar que «preocupa pagar por tu casa y que venga otra persona y haga una fiesta».
Por su parte, Pedrinho, presidente de Vasco da Gama, tildó las acciones del consorcio como «una cobardía con la institución». Ante este escenario judicial, la Conmebol advirtió que, si la justicia brasileña veta el uso del Maracaná, la revancha se trasladará a Asunción, Paraguay.
El panorama hacia la final
Para acceder a la final del 21 de noviembre en Barranquilla, Boca deberá ganar por dos o más goles de diferencia en la revancha. Una victoria por la mínima diferencia forzará la definición por penales. Antes de encarar el compromiso continental, el conjunto xeneize recibirá este viernes a Talleres por el Torneo Clausura.
En la otra llave de semifinales, Atlético Mineiro y Montevideo City Torque abren su serie este miércoles en Brasil y disputarán el cruce de vuelta el 21 de octubre en Uruguay.















































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