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La Justicia porteña frena las obras del Luna Park

Luna Park

La Cámara de Apelaciones dictó una cautelar que paraliza las reformas en el estadio por posibles daños irreversibles al patrimonio histórico de la Ciudad.


La Sala III de la Cámara de Apelaciones porteña ordenó la suspensión inmediata de cualquier trabajo de construcción o demolición en el Estadio Luna Park. Los jueces Gabriela Seijas, Horacio Corti y Hugo Zuleta revocaron el fallo de primera instancia de la jueza Natalia Tanno.

El tribunal de alzada consideró que existe un peligro inminente de daño irreparable sobre un edificio que no solo cuenta con protección estructural en el Código Urbanístico, sino que ostenta la jerarquía de Monumento Histórico Nacional desde 2007.

Los ejes de la controversia

El conflicto se originó a partir de amparos presentados por el constitucionalista Andrés Gil Domínguez y un colectivo de organizaciones civiles, entre ellas el Observatorio del Derecho a la Ciudad, Basta de Demoler y Fundación Ciudad. La demanda, apoyada en informes técnicos de los arquitectos Marcelo Magadán y Francisco Girelli, denunció que el proyecto aprobado por el Gobierno de la Ciudad (GCBA) violaba múltiples normativas:

  • Aumento de volumen prohibido: según los demandantes, la obra encubre una ampliación de superficie no permitida para edificios con protección estructural.
  • Demolición del alma del estadio: el proyecto prevé el desmantelamiento total del interior y el reemplazo de la cubierta original, lo que vulneraría el principio de «autenticidad e integridad».
  • Falta de transparencia: se denunció la omisión de consultas obligatorias al Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP) y la falta de intervención de la Legislatura porteña, necesaria cuando se afecta más del 20% de un inmueble catalogado como «Equipamiento Especial».
  • Contaminación acústica: estudios técnicos advirtieron que los niveles de ruido exterior alcanzarían los 78 dB, superando ampliamente el límite nocturno permitido de 60 dB.

El duro revés para el Gobierno porteño

En su resolución, la Cámara fue crítica con la defensa del Ejecutivo local. Los jueces señalaron que el GCBA incurrió en una «deficiencia en la defensa estatal» al no responder de manera concreta sobre las normas que prohíben la demolición interior.

«El fallo deja en evidencia la orfandad de argumentos del Ejecutivo porteño. No se puede disfrazar de ‘actualización tecnológica’ a un aumento de volumen ilegal sobre un Monumento Histórico Nacional», afirmó el abogado Jonatan Baldiviezo, patrocinante de las asociaciones civiles.

Un gigante dormido

El Luna Park cerró sus puertas a finales de 2024 tras un ciclo de conciertos de Abel Pintos y Luciano Pereyra. El plan de la concesionaria, vinculada a la internacional Live Nation, contemplaba una inversión de u$s34 millones y una concesión por 20 años otorgada por la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco y Cáritas.

Sin embargo, para la Justicia, el valor patrimonial prima sobre la urgencia comercial. Con el dictado de la medida cautelar, el futuro del «Palacio de los Deportes» permanece en suspenso hasta que se dicte una sentencia definitiva que determine si el proyecto de modernización respeta la ley o si el Luna Park debe conservar, intacta, su fisonomía histórica.

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