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Frente a empresario, Milei defendió la apertura económica y exigió más competencia

Javier Milei Council of the Americas

Javier Milei defendió su plan económico en el Hotel Alvear, exigió más competencia y lanzó duras críticas a los empresarios que piden protección.


Ante un auditorio colmado por los principales referentes del «círculo rojo» empresarial, el presidente Javier Milei cerró la 23° edición del Council of the Americas en el Hotel Alvear. En una exposición de casi una hora, el mandatario ratificó el rumbo económico, anunció una mayor apertura comercial y enfrentó las críticas del sector privado en un ambiente dominado por aplausos escasos y gestos de incomodidad.

Durante su intervención, Milei defendió el concepto de «destrucción creativa» y cuestionó la dependencia de modelos de negocios protegidos. «Si quieren vender la misma remera que hacen los chinos cinco o diez veces más cara, digo, me parece que estamos en un problema. ¿Lo entendemos?», lanzó desde el escenario. En la misma línea, utilizó el sector de los neumáticos como ejemplo del desfase de costos locales: «¿Los neumáticos, su precio es 100 dólares? ¿Por qué nosotros pagábamos 400?», cuestionó, remarcando que la reconversión y la «destrucción creativa» serán la única vía de supervivencia para las firmas locales.

Frialdad en el auditorio y respuesta industrial

La presentación presidencial se dio en un contexto macroeconómico complejo, signado por una recuperación que avanza a un ritmo más lento de lo proyectado por la Casa Rosada y con indicadores de consumo que continúan mostrando caídas. Ante la ausencia del ministro de Economía, Luis Caputo —que no asistió por un cuadro febril y fue reemplazado por José Luis Daza—, Milei asumió la defensa en solitario de los números oficiales.

A pesar de que el Gabinete intentó marcar el ritmo de los aplausos desde la primera fila, la frialdad del empresariado fue notoria. En los pasillos del Hotel Alvear, los ejecutivos reconocieron los logros en materia de desaceleración inflacionaria, pero expresaron una profunda preocupación por la falta de un crecimiento uniforme en la actividad y el empleo. Dirigentes del sector industrial adelantaron de forma reservada que preparan una dura respuesta institucional para el próximo 2 de septiembre, en el marco del Día de la Industria.

Cifras oficiales y defensa del rumbo económico

Durante su intervención, el Presidente repasó diversos indicadores macroeconómicos para sostener que el rumbo iniciado al comienzo de su mandato está dando resultados. Por un lado, destacó la desaceleración del índice de inflación mayorista al 0,8% en julio e ironizó sobre la posibilidad de realizar un nuevo recital para festejar la cifra.

Además, rechazó las lecturas que advierten sobre una ola de despidos o destrucción del entramado productivo, argumentando que la tasa de desempleo se ubica en el 7,8% y calificó de «deshonestidad intelectual» evaluar únicamente el cierre de empresas sin contabilizar las nuevas aperturas. Asimismo, resaltó la reducción del déficit consolidado de 15 puntos del PBI y sostuvo que el riesgo país se encamina a sostener una tendencia bajista. Tildó de «estupidez» la afirmación recurrente de que «la gente no llega a fin de mes» y argumentó que las innovaciones tecnológicas y el libre mercado reasignan recursos para generar bienestar a largo plazo.

El Presidente reservó un capítulo especial para blindar la continuidad del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. «Cuando vean a una mierda humana criticando a Federico, es porque le está tocando un negocio a un prebendario y a un corrupto», afirmó con tono vehemente.

Críticas al aborto

En el tramo final de su exposición, Milei retomó la batalla cultural y vinculó el estancamiento demográfico y sus efectos previsionales con las políticas de género de años anteriores, afirmando que el país paga caro la «locura de los pañuelitos verdes».

«La foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor de la historia argentina», concluyó el mandatario, apelando a la paciencia de un electorado que, según sus palabras, rechaza «volver al pasado o parecerse a Cuba».

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