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La CGT marchó y desafió a Milei: «Se terminó la paciencia»

Marcha CGT

La CGT se movilizó a Plaza de Mayo, denunció el cierre de 24.000 empresas y advirtió que la paciencia se agotó, dejando abierta la puerta a un paro general.


En la antesala del Día del Trabajador, la CGT realizó un acto frente a la Casa Rosada con un discurso de alto voltaje político. Bajo el lema “El trabajo es con derechos o es esclavo”, el triunvirato cegetista lanzó duras críticas contra el plan económico de Javier Milei y el impacto del ajuste en la clase media y los sectores vulnerables.

Un diagnóstico crítico: «Retroceso sin precedentes»

Durante el acto, los integrantes del triunvirato —Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola— fueron los encargados de poner voz a un documento que describe una realidad alarmante. Según la central obrera, entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, cerraron en Argentina 24.180 establecimientos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo.

«La mayoría de los indicadores reflejan un retroceso en la calidad de vida. El Gobierno, en lugar de tender puentes, divide al pueblo y pone en riesgo la paz social», sentenció el documento leído frente a la Casa Rosada.

El texto apuntó contra la reforma laboral que se dirime en la justicia y denunció que el modelo económico actual privilegia a un «selecto grupo de actores financieros» mientras la industria y el consumo se desploman.

Voces de combate

Los discursos desde el escenario marcaron diferentes matices, pero un mismo destino: la confrontación.

  • Octavio Argüello (Camioneros): fue tajante al abrir el acto. «Se terminó la paciencia, señor Presidente», disparó, marcando el fin de la tregua.
  • Jorge Sola (Seguros): desafió al mandatario a «caminar cinco cuadras» o visitar los barrios populares para ver la realidad de la pobreza. «No hay libertad posible si se les quita a quienes menos tienen lo poco que poseen», afirmó, instando a la sociedad a organizarse hacia un nuevo contrato social.
  • Cristian Jerónimo (Vidrio): defendió la postura de la central ante las críticas por la falta de confrontación: «Venimos a bancar un límite al ajuste. La salida no es con ajuste permanente».

El fantasma del quinto paro general

Aunque no se fijó una fecha precisa, la posibilidad de una huelga general —la quinta contra la actual administración— sobrevoló toda la jornada. Jorge Sola adelantó que «después de la marcha habrá una medida de fuerza mucho más fuerte», vinculándola al endeudamiento familiar (6 de cada 10 hogares tienen deudas) y a la crisis del sistema de salud.

Por su parte, Pablo Moyano, quien se mostró junto a la movilización pese a su reciente distancia del triunvirato, tildó de «vergüenza» la gestión oficial y pidió que las protestas se extiendan en un «verdadero plan de lucha».

Un Estado «desertor»

La CGT también denunció un desfinanciamiento crítico en áreas sensibles:

  1. Salud: alertaron sobre la emergencia en las obras sociales y los recortes en el PAMI que afectan a jubilados con «haberes paupérrimos».
  2. Discapacidad: denunciaron la destrucción de prestaciones básicas.
  3. Obra Pública: calificaron la desaparición de la misma como un freno al desarrollo y la integración regional.

El acto concluyó con una apelación a la «cultura del encuentro» promovida por el Papa Francisco, llamando a recuperar un país «socialmente justo, económicamente libre y políticamente soberano», mientras las bases quedaron a la espera de que el Consejo Directivo de la central defina el momento de apretar el botón de la huelga general.

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