Laudelina Peña se quebró en el juicio por el caso Loan, admitió que mintió sobre el accidente y acusó a su exabogado de inventar la historia.
En una jornada decisiva del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, ocurrida en junio de 2024, su tía Laudelina Peña declaró durante tres horas. Ante los jueces Fermín Amado Ceroleni, Simón Pedro Bracco y Eduardo Ariel Belforte del Tribunal Oral Federal de Corrientes se quebró y, entre lágrimas, pidió disculpas por haber mentido durante la investigación. Desmintió de forma categórica la hipótesis del accidente que ella misma había presentado en el inicio de la investigación.
«Pido perdón, pido disculpas por las mentiras. En realidad no fue intención mía, fue del doctor Codazzi», afirmó Laudelina al inicio de su exposición, aludiendo a su anterior abogado defensor, José Fernández Codazzi. La imputada sostiene que el letrado la presionó e instruyó detalladamente sobre cómo fabricar la versión de que Loan había sido atropellado por la camioneta Ford Ranger blanca conducida por el capitán de navío retirado Carlos Guido Pérez, quien cenó en la casa de la abuela Catalina Peña el día del hecho.
Según el relato de Laudelina, Codazzi la amenazó señalando que terminaría con condena a prisión perpetua si no acataba la estrategia. La noche del 28 de junio de 2024, el abogado se presentó en su domicilio para ensayar el testimonio y posteriormente la trasladó de madrugada hasta la Fiscalía de Corrientes, ingresándola por la puerta trasera para formalizar la denuncia inventada. «Él inventó lo del accidente, me pidió que diga cómo yo vi cuando salió la camioneta y cómo frenó. Del tema del accidente no tuve nada que ver y del tema del botín tampoco», ratificó categóricamente.
Revelaciones y sospechas sobre los acusados
Durante la reconstrucción de las horas posteriores al almuerzo familiar del 13 de junio, la detenida deslindó su responsabilidad directa en la desaparición e indicó quiénes, a su criterio, poseen la clave del caso. Aseguró que Mónica Millapi, Daniel «Fierrito» Ramírez y su propio esposo, Bernardino Antonio Benítez —quienes acompañaron a los niños al naranjal— son los únicos que pudieron haber visto u oído qué sucedió con el menor. «Ellos deberían saber o escuchar algo», aseveró, fundamentando que ella permaneció en las inmediaciones de la vivienda sin visión directa hacia la zona del monte.
Asimismo, la declaración aportó severas objeciones al accionar del comisario Walter Maciel. Laudelina remarcó conductas que consideró erráticas e injustificadas durante la búsqueda inicial: desde la negativa a tomar la denuncia formal bajo el pretexto de que debían transcurrir 24 horas, hasta entablar conversaciones triviales sobre fútbol y devociones religiosas con la abuela del niño en pleno operativo de rastrillaje.
Un capítulo central de su testimonio rememoró la madrugada posterior a la desaparición en la dependencia policial. Laudelina relató que cerca de la 1:40 escuchó por la frecuencia radial de la fuerza la supuesta confirmación de que Loan había sido hallado con vida en una tapera. Tras momentos de festejo entre los efectivos y los presentes, el comisario Maciel salió a buscarlo; sin embargo, horas más tarde regresó para informar que se trataba de una falsa alarma provocada por la señal térmica de un dron. «Era una alegría, pero hoy en día es un dolor», expresó.
Respecto al hallazgo del calzado del niño, la acusada detalló que fue su hija Camila quien vislumbró el botín atascado en el barro y lo extrajo con un palo, en una zona contigua a las huellas que el personal policial ordenó resguardar.
Un debate que suma tensión
Laudelina Peña enfrenta cargos por el delito de sustracción y ocultamiento de un menor de 10 años, figura penal que contempla penas de entre 5 y 15 años de prisión. Tras la finalización de sus tres horas de testimonio, el tribunal dio paso a la ronda de testigos citados para la fecha.
La intensidad de la audiencia tuvo su correlato en la sala cuando Antonio Benítez debió ser retirado de urgencia por personal médico tras sufrir una descompensación. Su representante legal, Enzo Di Tella, aclaró posteriormente que el imprevisto de salud se debió a una indisposición estomacal. El proceso oral continuará en las próximas jornadas con la incorporación de nuevos elementos de prueba y testimoniales.








































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