Un paquete de 50 proyectos en Diputados propone refinanciar deudas, frenar embargos y poner topes a las tasas. El Gobierno rechaza las medidas.
El creciente endeudamiento y la morosidad de las familias se convirtieron en el foco del debate político en la Cámara de Diputados. La oposición busca llevar al recinto el próximo 9 de septiembre un bloque de 50 proyectos para frenar los embargos, refinanciar montos acumulados y regular la actividad bancaria y financiera.
La estrategia legislativa no solo hermana al bloque de Unión por la Patria y al Frente de Izquierda, sino que suma el respaldo clave de un abanico de espacios del centro político, entre los que figuran Provincias Unidas, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y Argentina Federal. A esta articulación se suman además legisladores que responden a gobernadores de perfil colaborativo con la gestión libertaria, como el tucumano Osvaldo Jaldo y el catamarqueño Raúl Jalil.
El antecedente inmediato muestra la solidez del acuerdo: en la última sesión, la oposición logró reunir 133 votos, alcanzar el quórum y emplazar a las comisiones competentes, imponiendo un plazo límite al oficialismo para tratar los dictámenes.
Maniobras en el oficialismo
Ante este escenario, el oficialismo intentó tomar la iniciativa convocando para este miércoles a una reunión informativa en la Comisión de Finanzas, encabezada por el diputado libertario Santiago Pauli. Sin embargo, la citación se realizó sin el concurso de las demás comisiones donde están radicados el resto de los proyectos —como Defensa del Consumidor—, lo que impedirá que la oposición obtenga dictámenes esta semana. Con el reloj en marcha, en los pasillos de la Cámara el diagnóstico es unánime: “Tenemos dos semanas”.
Ejes principales de las propuestas de la oposición
El paquete unificado de iniciativas contempla diversas alternativas para aliviar el bolsillo de los deudores:
- Refinanciación y reestructuración de deudas:
- Consolidación de cuotas: diputados de Unión por la Patria (entre ellos Natalia Zaracho, Itai Hagman y Germán Martínez) proponen un fondo estatal para adquirir y reorganizar deudas de personas de bajos ingresos, unificándolas en un único pago que no supere el 30% de sus ingresos. De manera similar, referentes del sector sindical proponen que la Anses administre un sistema unificado con un tope del 33% del salario.
- Regímenes extraordinarios: Marcela Pagano plantea la condonación total de intereses punitorios a deudores con más de 90 días en mora e ingresos menores a seis salarios mínimos, mientras que iniciativas de Kelly Olmos y Victoria Tolosa Paz proponen planes de hasta 36 cuotas en tarjetas de crédito con topes a las tasas.
- Postura de la izquierda: propone condonaciones directas para los sectores más vulnerables, refinanciación a tasa cero y la suspensión total de ejecuciones sobre salarios.
- Suspensión de embargos:
- Proyectos que buscan suspender de forma temporal los embargos y ejecuciones, congelar punitorios y restringir la inclusión de deudores en registros de riesgo crediticio.
- Medidas para regularizar y condonar recargos por deudas acumuladas en servicios básicos como luz, gas y agua.
- Límites a los bancos, tarjetas y fintech:
- Topes estrictos a las tasas de interés y a la capitalización de punitorios.
- Opción para que los usuarios fijen voluntariamente límites de consumo inferiores a la capacidad crediticia ofrecida por los bancos.
- Regulación de las prácticas de cobro para evitar el acoso a los deudores y blindaje de las cuentas sueldo frente a eventuales embargos.
- Mayor transparencia y control sobre los algoritmos de otorgamiento de crédito automatizado en billeteras virtuales.
- Créditos Anses:
- Proyectos como el presentado por Guillermo Michel (UP) buscan restablecer las líneas de crédito blando de la Anses financiadas mediante el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para jubilados y trabajadores.
La postura del Gobierno
Desde Casa Rosada, la respuesta ante el reclamo ha sido de tajante rechazo. El presidente Javier Milei sostuvo que no existen fundamentos para responsabilizar a la política económica gubernamental del incremento en la morosidad y pidió a sus legisladores «no tragarse la píldora de la empatía».
Según la visión del Presidente, el fenómeno se focaliza en sectores específicos e insinúa que parte del nivel de endeudamiento deviene de decisiones de consumo particular, mencionando gastos relacionados con apuestas o la compra de televisores durante el Mundial. «Lo que están proponiendo los kirchneristas es rescatar al usurero, y no lo vamos a hacer», sentenció el Presidente.















































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