Javier Milei ratificó el rumbo económico en la cumbre Vientos de Cambio y lanzó un duro mensaje electoral de cara a las presidenciales de 2027.
El presidente Javier Milei cerró la cumbre Vientos de Cambio, organizada por la Fundación Libertad y Progreso en el Hotel Sheraton de Retiro. En un discurso de tono electoral ante militantes y funcionarios, ratificó su plan económico, descartó flexibilizar las políticas fiscal y monetaria para buscar la reelección y polarizó de forma directa con el kirchnerismo.
Rumbo económico sin cambios
Frente a los pedidos de sectores que sugieren ablandar el esquema para asegurar el triunfo en las urnas, Milei fue tajante. “Al populismo no se le gana haciendo populismo”, sentenció, al tiempo que prometió defender a ultranza el superávit y la lucha contra la inflación:
“Hay muchas personas que a la luz del año electoral piden que flexibilicemos la política monetaria y fiscal. La respuesta es: no vamos a hacer eso, no vamos a flexibilizar la política fiscal y tampoco vamos a negociar la política monetaria porque no vamos a parar hasta terminar de derrotar la inflación.”
El Presidente admitió que el acompañamiento popular depende de los resultados tangibles de la gestión. Sin embargo, remarcó que las políticas de fondo «no se negocian» y que su administración no apelará a herramientas demagógicas o contrarias a la propiedad privada para cautivar al electorado.
Elecciones 2027: «Si no ganamos es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos«
De cara a los próximos comicios presidenciales de 2027, el mandatario contrapuso la propuesta libertaria con el kirchnerismo y las opciones que definió como «el modelo decadente». Aseguró que la ciudadanía no se enfrentará a una falsa opción de matices idénticos, e hizo una directa analogía:
“Esta vez no es como el capítulo de Los Simpson, donde ustedes tienen dos candidatos y cuando les sacan la máscara es el mismo. Van a tener las ideas de la libertad y del progreso; del otro lado, el modelo decadente. Y esta vez no solo les vamos a tirar las ideas por la cabeza, sino también los datos. Si no ganamos es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos.”
En ese marco, recordó el desempeño de La Libertad Avanza frente al peronismo en las urnas y subrayó que serán los propios argentinos quienes elijan entre «abrazar el fracaso o continuar con esta transformación». Al referirse a la experiencia de la gestión de Mauricio Macri, remarcó que su Gobierno no dará marcha atrás frente a las presiones del sector opositor ni del sindicalismo.
Balance económico y social: crecimiento, pobreza y empleo
Durante su intervención, Milei repasó los principales indicadores de su administración y rebatió las críticas de economistas y medios de comunicación:
En primer lugar, se refirió a la evolución del PBI y señaló que la actividad acumuló un crecimiento del 10% en sus dos primeros años, proyectando un avance del 17% hacia el cierre de su primer mandato.
Además, afirmó que, tras el sinceramiento inicial donde la pobreza tocó un pico del 57%, la cifra retrocedió al 28%, lo que, según sus estimaciones, implicó sacar a 14 millones de personas de esa condición. Asimismo, indicó que la indigencia cayó del 20% al 6% y la pobreza infantil descendió del 70% al 42%. «Si estos logros los hubiera hecho el peronismo, el 50% de las calles llevaría mi nombre», ironizó.
En la misma línea, sostuvo que el sector privado creó cerca de 600.000 puestos de trabajo y defendió la reforma laboral aprobada por el Congreso para combatir la informalidad. Desestimó también los reclamos del sector manufacturero al sostener que la oposición y la prensa generalizan a partir de rubros puntuales en contracción (como el textil), omitiendo que la mayoría de los bloques de la economía se encuentran en expansión.
Respaldo a Caputo
El mandatario elogió la labor del ministro de Economía, Luis Caputo, por haber alcanzado el equilibrio fiscal financiero desde el primer mes de gestión sin apelar a confiscaciones, depósitos congelados o incumplimientos de deuda. Destacó además la caída del riesgo país a la zona de los 500 puntos básicos y el desplome de la deuda neta sobre el Producto Bruto.
En ese sentido, Milei prometió que, de lograr la reelección y consolidar las reformas estructurales en un segundo período, la Argentina podrá crecer a tasas de entre el 7% y el 8% anual, perfilándose a convertirse en una potencia mundial en el largo plazo.
Tensión con la UIA
El discurso del Presidente se dio tras una jornada cruzada por reclamos industriales. Horas antes, el propio ministro de Economía, Luis Caputo, había salido al cruce de las advertencias de la Unión Industrial Argentina (UIA), subrayando que su responsabilidad institucional es «defender los intereses de los 48 millones de argentinos y no los de determinados empresarios».
La cumbre contó con la presencia de referentes como Federico Sturzenegger, Pablo Quirno y el vicecanciller entrante, además de las ponencias internacionales de figuras académicas y políticas. Al término de su presentación, Javier Milei dejó todo dispuesto para su viaje a Chile, donde mantendrá un encuentro con el dirigente José Antonio Kast y participará del Foro Madrid, en forma previa a encabezar una nueva cadena nacional en la Argentina.














































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