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Caos migratorio y tensiones extrafutbolísticas empañan el Mundial 2026

Mundial 2026 polémicas migratorias

Las severas políticas fronterizas de Estados Unidos, conflictos gremiales y problemas logísticos encienden las alarmas en la organización del torneo.


El Mundial Estados Unidos, México y Canadá 2026 comienza, pero la atención global desplazó drásticamente de las tácticas deportivas a los complejos escenarios políticos y logísticos fuera de la cancha. Una oleada de rechazos de visados, retenciones aeroportuarias, conflictos sindicales y problemas de infraestructura civil han convertido las horas previas a la inauguración en un verdadero dolor de cabeza para la FIFA y las delegaciones internacionales.

El caso de Omar Artan

El rostro más visible de esta crisis es el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan. A sus 34 años, y tras haber sido elegido el mejor árbitro africano de 2025 por la CAF, Artan estaba listo para hacer historia como el primer colegiado de su país en una Copa del Mundo. Sin embargo, tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Miami procedente de Estambul, fue retenido durante 11 horas por las autoridades migratorias y posteriormente deportado, a pesar de contar con un pasaporte diplomático y el aval de la FIFA.

Somalia forma parte de la estricta lista de restricciones migratorias impuestas por la administración de Donald Trump. «Tenía los documentos en regla y el visado correcto. Creo que tienen un problema con mi país», declaró un frustrado Artan tras ser devuelto a Mogadiscio. Por su parte, la FIFA se desmarcó del conflicto argumentando que no interviene en las decisiones soberanas de inmigración de los países anfitriones.

El calvario de la selección de Irán

Sin embargo, la situación es aún más delicada para la selección de Irán. En un contexto de máxima tensión bélica tras la reciente operación militar de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, la delegación persa se vio obligada a mudar su campamento base de Tucson (Arizona) a Tijuana (México).

Washington negó el visado a 15 de los 70 miembros del staff bajo acusaciones del Departamento de Estado de intentar introducir «terroristas de incógnito». Como consecuencia, el plantel iraní solo tiene permitido ingresar a Estados Unidos los días de partido y debe regresar inmediatamente a México, lo que generará un desgaste físico inédito para los futbolistas. Su director técnico, Amir Ghalenoei, lamentó que «las consideraciones humanitarias y éticas no se tuvieron en cuenta».

Otras selecciones también han reportado graves inconvenientes en las aduanas estadounidenses:

  • Irak: el delantero estrella Aymen Hussein fue retenido 7 horas en Chicago por un error administrativo de homonimia. Al fotógrafo oficial del equipo, Talal Salah, se le denegó el ingreso definitivo tras revisar su teléfono.
  • Suiza: el atacante Breel Embolo requirió una visa de urgencia de último momento en Berna debido a una condena judicial previa que frenó su embarque inicial.
  • Sudáfrica: sufrió un retraso de un día en su itinerario hacia Pachuca (México) por demoras en las visas de su cuerpo técnico y médico para ingresar posteriormente a Atlanta.

Amenazas de huelga y alarmas de seguridad

Los problemas no terminan en las aduanas. En Los Ángeles, el sindicato UNITE HERE Local 11, que representa a los trabajadores de alimentos y bebidas del SoFi Stadium, autorizó una huelga a solo horas del debut de Estados Unidos contra Paraguay el viernes 12. Los empleados exigen que la FIFA prohíba el ingreso de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) al recinto, además de solicitar regulaciones frente a la subcontratación y el uso de inteligencia artificial.

Por otra parte, la selección de Inglaterra vivió horas de tensión tras registrarse en las inmediaciones del centro de entrenamiento y hospedaje un tiroteo en Troost Avenue que dejó un saldo de nueve heridos.

Logística accidentada en México y disputas comerciales

En las sedes mexicanas el panorama también es turbulento. La selección de Japón vivió un insólito trajín logístico al tener que cambiar de sede de entrenamiento tres veces en Nuevo León (pasando por el Centro de Entrenamiento Tigres y El Barrial de Rayados) debido al mal estado de los campos de juego, antes de poder viajar a su base definitiva en Nashville.

Asimismo, en la Ciudad de México, los propietarios de palcos y plateas del Estadio CDMX mantienen un duro conflicto legal con Grupo Ollamani y la FIFA. Los titulares de estos espacios denuncian que el organismo internacional no está respetando sus derechos contractuales históricos (adquiridos hasta por 99 años), los cuales incluyen el acceso libre y la posibilidad de ingresar alimentos y bebidas durante los partidos del Mundial.

Voces críticas

Las restricciones e incidentes levantaron severas críticas políticas. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, calificó las medidas de la administración Trump como «incompatibles» con el torneo: «Si ni siquiera podemos permitir que los jugadores, los equipos y los periodistas que los cubren entren en este país, surge una cuestión más amplia sobre nuestro compromiso con el espíritu del juego».

En sintonía, la Asociación Internacional de la Prensa Deportiva (AIPS) denunció formalmente ante la FIFA que «innumerables» periodistas acreditados de África y Medio Oriente han quedado fuera del evento por la falta de visados.

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