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Milei negó la recesión y cuestionó la medición de los indicadores

Javier Milei niega recesión

Javier Milei negó el riesgo de recesión en Argentina, cuestionó la medición de los indicadores y garantizó el financiamiento hasta fines de 2027.


El presidente Javier Milei negó este domingo que la economía argentina se dirija hacia una recesión y atribuyó la caída en la actividad a una «desaceleración» dentro de un proceso de transformación estructural. Durante una entrevista televisiva en LN+, el mandatario cuestionó las métricas tradicionales y aseguró que el financiamiento del sector público está garantizado hasta fines de 2027. De esta manera, desestimó cualquier posibilidad de default.

Las definiciones del Presidente se dieron tras conocerse un informe de JP Morgan que proyectó una contracción del 4% a tasa anualizada para el tercer trimestre (cerca del 1% trimestral) y recortó las previsiones de crecimiento para 2026. Esta proyección se suma a la baja del 0,6% del PBI en el segundo trimestre y a la caída del 2,9% mensual registrada en julio.

Cuestionamientos a las mediciones tradicionales

Al referirse a estos datos, Milei apuntó contra los analistas económicos y criticó la metodología de los datos desestacionalizados, como los del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Argumentó que, en contextos de cambios estructurales profundos, los indicadores históricos pierden precisión y arrojó que «están midiendo cualquier cosa».

En su lugar, sostuvo que el Gobierno se enfoca en el indicador de tendencia-ciclo. Según su visión, el país atraviesa una reasignación de recursos y una transformación en las pautas de consumo, con mayor volcado hacia el comercio electrónico y plataformas del exterior, por lo cual proyectó que su gestión completará cuatro años consecutivos de expansión y que alcanzará máximos históricos en PBI, consumo y exportaciones.

Respecto al mercado laboral, el Presidente relativizó la suba de la desocupación al 7,9% en el segundo trimestre. Señaló que se ubica por debajo del promedio histórico del 9,8% y que el fenómeno responde a una mayor oferta de personas buscando empleo. Detalló además que durante su gestión se generaron más de 500.000 puestos de trabajo netos (600.000 si se descuenta la reducción de bajas en el sector público) y rechazó que la informalidad sea un problema reciente, ubicando su inicio en la pandemia de 2020.

Respaldos financieros y panorama electoral

Para disipar dudas sobre la capacidad de pago del Estado, Milei afirmó que la probabilidad de default que el mercado asigna a su administración es «cero» y que los requerimientos financieros están completamente cubiertos hasta fines del próximo año.

Para contener la incertidumbre y la dolarización de carteras, detalló que el Banco Central tiene más de US$ 20.000 millones acumulados desde las elecciones así como US$ 20.000 millones correspondientes al swap con Estados Unidos. También destacó los US$ 20.000 millones adicionales del swap con China y que hay una capacidad potencial de US$ 15.000 millones en posiciones del mercado de futuros.

Al comparar estas herramientas con una base monetaria equivalente a unos US$ 30.000 millones, remarcó la capacidad del Banco Central para absorber pesos en circulación si fuera necesario.

En cuanto al plano electoral y la reciente suba del riesgo país por encima de los 600 puntos básicos, Milei atribuyó la cautela de los inversores a la incertidumbre sobre el escenario político y responsabilizó a la oposición por buscar generar alarma. Afirmó que las próximas elecciones definirán entre el modelo de progreso de su gestión o el retorno al esquema anterior y aseguró que el 70% de la población rechaza volver al pasado.

En el marco internacional, justificó parte del menor ritmo de expansión por factores externos, mencionando el impacto en los precios y en la oferta global derivado de las tensiones en el Estrecho de Ormuz y la suba del precio del petróleo.

Frente interno y críticas a la oposición

El Presidente abordó también aspectos de la interna política y la gestión de gobierno. Le restó importancia a las diferencias en su espacio indicando que «los liberales no son manada», al tiempo que elogió la figura de la senadora Patricia Bullrich por su experiencia política.

Por otro lado, calificó de «campeón del gradualismo» al exministro Alfonso Prat-Gay por sus críticas sobre el derrame de Vaca Muerta, y cuestionó al exviceministro Gabriel Rubinstein por sus apreciaciones sobre el tipo de cambio real, argumentando que una devaluación implicaría una caída en el salario de los trabajadores.

Por último, justificó el despido de doce empleados en la residencia presidencial y el traspaso del control a la Casa Militar. Explicó que el lugar pasó a recibir el tratamiento de una base militar debido a razones de seguridad y a la presencia de «enemigos pesados» tanto en el ámbito nacional como internacional.

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