El Papa reclamó a los empresarios poner la dignidad humana en el centro de la economía y evitó confirmar su viaje al país.
El mensaje del Vaticano finalmente llegó a Buenos Aires. Ante cientos de dirigentes reunidos en el 29° Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), el papa León XIV envió una carta en la que exhortó a colocar «a la persona humana y su dignidad» en el centro de la actividad económica.
Sin embargo, el texto dejó una fuerte incertidumbre política: el Papa evitó cualquier referencia a una eventual visita a la Argentina y a Sudamérica, una posibilidad que alimentaba las expectativas del Gobierno y de la Iglesia local.
Silencio sobre la agenda en Sudamérica
La carta, enviada a través del secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, se conoció en un contexto de alta expectativa. Días atrás, el presidente Javier Milei había asegurado que existían grandes probabilidades de una gira papal por Argentina, Uruguay y Perú hacia fines de año. Pese a esto, el documento de León XIV no incluyó señales sobre su llegada.
En ámbitos eclesiásticos se especula con que el Pontífice podría visitar Uruguay y Perú, pero postergar la Argentina. Un dato clave es que el nuevo nuncio apostólico, Michael Wallace Banach, recién se instalará en Buenos Aires a fines de junio, tras su paso diplomático por Hungría.
Fuentes de la Iglesia piden cautela: «Un viaje oficial se anuncia con cinco meses de anticipación, ya veo difícil que sea en 2026», señaló un conocedor de la agenda vaticana, argumentando además que la fuerte polarización regional genera dudas sobre la conveniencia pastoral de la gira. Por ahora, la agenda oficial del Papa solo confirma viajes a España, Francia e Italia para este año.
Humanizar la economía frente a la IA
En el plano pastoral, León XIV rescató el rol social de las organizaciones y pidió trabajar por una economía al servicio del bien común. El mensaje mostró una sintonía milimétrica con el lema del encuentro de ACDE («Lo esencial ¡ahora! El desafío de liderar empresas humanas y productivas»), influenciado por la reciente encíclica papal Magnifica Humanitas.
En ese documento, el Papa advierte sobre los riesgos de concentración de las corporaciones tecnológicas y pide regulaciones para la inteligencia artificial. Durante el evento, Alejandra Ferraro (directora global de RR.HH. de Accenture) y Víctor Valle (presidente de ACDE) coincidieron con el planteo vaticano, destacando que el discernimiento y la empatía humana son irreemplazables frente al avance de los algoritmos.
Finalmente, el Papa recordó la figura de Enrique Shaw, fundador de ACDE, cuya próxima beatificación definió como un «signo de esperanza» y un ejemplo para promover a las empresas como auténticas comunidades de personas.














































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