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El primer robot barista autónomo de Latinoamérica es argentino y ya conquista el Abasto

Con una inversión de $400 millones, la startup BotMy Coffee revoluciona la gastronomía local con un robot que no solo prepara café de especialidad, sino que interactúa con los clientes mediante inteligencia artificial.


En un rincón del Shopping Abasto, el aroma a café recién molido se mezcla con el zumbido de la tecnología de vanguardia. Allí opera BotMy Coffee, el primer robot barista completamente autónomo de la región, un desarrollo 100% argentino que busca transformar la forma en que consumimos una de las bebidas más populares del mundo.

Detrás de esta innovación se encuentra Mariano Kot, un emprendedor que, tras tres décadas de trayectoria en el mundo corporativo y tecnológico, decidió dar el salto al ecosistema de las startups. Junto a sus socios Guido Trenti (CTO) y Leonardo Kot (CDO), dieron vida a BotMy Solutions, la empresa responsable de este sistema que combina robótica de precisión con inteligencia artificial.

El funcionamiento es sencillo para el usuario, pero complejo en su ingeniería. A través de una pantalla táctil, los clientes pueden elegir entre una amplia gama de opciones que incluyen desde el clásico Espresso y Americano hasta variedades más elaboradas como Flat White, Latte Caramel o Vainilla. Los precios son competitivos con las cafeterías de especialidad, oscilando entre los $5.500 y $6.500.

Una vez realizado el pago de forma digital (tarjetas o QR), el robot entra en acción: muele los granos, espuma la leche y prepara la bebida en aproximadamente dos minutos. Lo que realmente sorprende a los transeúntes es su capacidad de interactuar; el robot relata el proceso en tiempo real y anuncia con voz propia cuando el pedido está listo, creando una experiencia que va más allá de la simple compra.

El proyecto no es solo una curiosidad tecnológica, sino una apuesta comercial sólida. El desarrollo requirió una inversión superior a los $400 millones y se presenta bajo un modelo de franquicias «Plug & Play».

Cada unidad tiene un valor cercano a los $135 millones (con opciones de leasing) y promete una rentabilidad atractiva ya que pueden funcionar las 24 horas del día. Con esto, se estiman beneficios del 67%. Además, los creadores prevén que la inversión se amortiza en un plazo de 10 a 12 meses.

Sin embargo, aunque el robot es autónomo, aún depende del factor humano para el reabastecimiento de insumos como granos de café, leche y vasos, una tarea que asegura la calidad constante del producto.

La innovación no pasó desapercibida en las esferas más altas. El propio presidente Javier Milei celebró el emprendimiento a través de su cuenta en la red social X, destacando el potencial tecnológico del país. «Estamos muy contentos por su reconocimiento», afirmó Mariano Kot, quien ya planea los próximos pasos de la empresa.

El horizonte de BotMy Solutions no se detiene en el café. Tras el éxito inicial en el Abasto, con más de 2.000 preparaciones realizadas en sus primeros días, la startup ya proyecta expandirse a otros centros comerciales y desarrollar un «robot barman» capaz de preparar tragos y cócteles, consolidando a la Argentina como un polo de robótica de servicios en Latinoamérica.