En una entrevista exclusiva, Cristina Kirchner cuestionó a la Justicia argentina, analizó a Milei y no descartó su candidatura para 2027.
Desde su departamento en el barrio porteño de Constitución, donde cumple arresto domiciliario tras su condena en la causa Vialidad, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio en una entrevista con el medio estadounidense The Washington Post. Durante la conversación con la periodista Marina Dias, la exmandataria dejó abierta la posibilidad de competir nuevamente por la presidencia en 2027, apuntó con dureza contra el sistema judicial argentino, analizó la coyuntura económica del Gobierno nacional y vaticinó la derrota del presidente estadounidense Donald Trump en las elecciones legislativas de medio término.
“Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, lanzó la dirigente peronista al ser consultada sobre un posible armado electoral hacia 2027 para enfrentar a Milei. Fue su primera declaración explícita al respecto desde el inicio de su arresto domiciliario. No obstante, cualquier proyecto de retorno electoral depende de la resolución de su situación judicial, dado que la sentencia ratificada implica seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Acompañada jurídicamente por el abogado brasileño Rafael Valim, la estrategia internacional de la expresidenta apunta a un reclamo elevado ante el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La defensa sostiene que se vulneraron garantías fundamentales durante el proceso, que se le impidió el acceso a pruebas clave y que se le atribuyó una responsabilidad indebida por actos de sus ministros. La vía ante la ONU toma como espejo la estrategia desplegada por Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue asesorado por el propio Valim antes de la anulación de sus condenas.
Pese a que el dictamen del organismo multinacional no tiene atribución directa para revocar resoluciones judiciales nacionales, la defensa considera que una recomendación favorable generaría un impacto político interno decisivo para revisar la inhabilitación, un análisis al que también sumó su visión Flávia Piovesan, exvicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). No obstante, el propio comité de las Naciones Unidas aclaró que un fallo sobre la admisibilidad y el fondo del caso podría tardar varios años debido al volumen de causas pendientes.
Durante la entrevista, Cristina Kirchner arremetió contra la Justicia al calificar a la estructura judicial de «sistema corrupto». “Díganme dónde puse el dinero. Porque, sinceramente, si lo hubiera robado, no estaría en prisión. Estaría libre, ya que habría podido comprar al sistema judicial argentino”, afirmó. Además, inscribió su detención dentro de lo que considera una persecución por el tipo de gestión que encabezó y su negativa a ceder frente a los poderes concentrados.
En el plano interno, la exvicepresidenta combinó duras críticas hacia la gestión del presidente Javier Milei. Según expresó, sectores que apoyaron a la actual administración atraviesan frustraciones al notar que la plata no les alcanza hasta fin de mes y al percibir un ataque sistemático hacia las clases populares. Sin embargo, admitió errores en el armado peronista previo: reconoció un deterioro en la cultura laboral durante el mandato de Alberto Fernández y señaló el malestar de trabajadores formales cuyos ingresos terminaban equiparándose con los montos otorgados a través de programas de asistencia estatal.
Por otro lado, la expresidenta habló sobre su rutina diaria en el departamento de 200 metros cuadrados ubicado en la calle San José 1111. Explicó que realiza actividad física entre cuatro y cinco veces a la semana combinando pesas, cinta y plataforma de ejercicios, además de dedicarse al estudio del inglés y del chino para mantener activa su agudeza mental. Confesó que aplica el consejo que le transmitió Lula da Silva al visitarla durante el encierro: “Haz ejercicio y no te deprimas”. A partir de sus lecturas de la filosofía oriental, Kirchner reflexionó sobre la polarización en Argentina y señaló que la cultura política occidental busca la aniquilación del rival, mientras que visiones como el yin y el yang enseñan la coexistencia de fuerzas opuestas.
Finalmente, en el ámbito internacional, la expresidenta pronosticó un traspié electoral para el Partido Republicano y Donald Trump en las elecciones legislativas norteamericanas. “Paradójicamente, el hombre que ha hecho todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, aseguró. De acuerdo con su visión, el cansancio de los votantes frente a las propuestas antisistema que no derivan en mejoras reales propiciará un nuevo giro progresista en la región: «La historia no se escribe en línea recta. Hay avances y retrocesos, pero la gente siempre regresa».















































Deja una respuesta