El jefe de Gobierno porteño propone unirse a los libertarios para evitar el regreso del kirchnerismo a la Ciudad y consolidar la agenda de orden.
En la antesala de las elecciones de 2027, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, ratificó su intención de competir por un segundo mandato y envió un claro guiño a la Casa Rosada al abrir formalmente la puerta a una alianza electoral entre el Pro y La Libertad Avanza (LLA).
En declaraciones radiales, el referente porteño remarcó la importancia de converger con la fuerza oficialista a nivel nacional para blindar la Ciudad y el país frente a la oposición. “No hay que descartar un acuerdo con LLA en la ciudad; el gran desafío es no volver al pasado”, sostuvo, al tiempo que definió a dicho pasado como el regreso al «kirchnerismo, al populismo y a un país que quedó devastado, con niveles de emisión e inflación descontrolados».
Puntos en común y cruces en la Legislatura
Pese a los intentos del alcalde por acercar posiciones, desde el bloque libertario en la Ciudad —encabezado por Pilar Ramírez y con un rol activo del legislador Nicolás Pakgojz— mantienen la cautela y continúan ejerciendo presión. En los últimos días, referentes de LLA ironizaron sobre los anuncios de la gestión porteña, acusando a Jorge Macri de «copiar» su agenda y exigiéndole definiciones tajantes, como el apoyo a la Ley de Bases porteña y el cobro de la atención sanitaria a extranjeros.
Frente a estas recriminaciones, Jorge Macri optó por desdramatizar los cruces y puso como ejemplo de sintonía la reciente aprobación de la ley antitrapitos en la Legislatura. “Competir sanamente para ver de quién fue la idea de algo que le vino bien a los porteños es secundario”, señaló, minimizando la disputa por la autoría de la iniciativa.
Esta estrategia de alineamiento discursivo y gestión en materia de orden e intervenciones en el espacio público cobra relevancia tras el revés sufrido por el Pro en los comicios porteños de mayo de 2025, donde se impuso la lista encabezada por Manuel Adorni. Desde entonces, el jefe de Gobierno ha buscado estrechar lazos con el presidente Javier Milei, reflejados en gestos de distensión e intercambios afectuosos durante los festejos patrios del 25 de mayo y el 9 de julio. Asimismo, la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete nacional fue catalogada por Macri como un factor que facilita la relación con la Casa Rosada.
El guiño a Milei y la interna en el Pro
La postura del jefe de Gobierno también tiene repercusiones en el plano interno de su espacio politíco. Por un lado, relativizó las versiones de supuestas fricciones con su primo, el expresidente y titular del Pro, Mauricio Macri. Según aclaró, la relación entre ambos se mantiene «muy bien» y con diálogo fluido sobre temas de gestión como la reforma del Estado, la baja de impuestos y la desregulación.
Por otro lado, la iniciativa de confluir con los libertarios generó duras críticas por parte del exjefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, quien descartó sumarse a ese esquema y confirmó su intención de competir contra la actual gestión. “Jorge Macri tiene este discurso para ser candidato de Javier Milei. Se quiere subir a la única chance que tiene, porque si se evalúa su gestión en la Ciudad, está en el horno”, cuestionó el exaspirante presidencial.
Por el momento, la Casa Rosada no ha dado definiciones categóricas sobre el futuro de la Capital Federal. De acuerdo con fuentes oficiales, el Gobierno nacional prevé presentar candidatos propios en al menos 14 provincias y cerrar pactos en otras siete, dejando abierta por ahora la resolución sobre la estrategia electoral que adoptará en el principal bastión del Pro.















































Deja una respuesta