La Libertad Avanza y el PRO negocian un acuerdo en CABA, pero crecen los cruces por la gestión porteña y las leyes en el Congreso.
Las conversaciones entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO con miras a construir una eventual alianza electoral en la Ciudad de Buenos Aires atraviesan un momento de marcada tensión. A pesar de los contactos para unificar posiciones y evitar la dispersión del voto no peronista en un distrito clave, en las últimas horas salieron a la luz marcadas fricciones públicas y reproches cruzados.
El desencadenante del cruce fue un anuncio del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien informó el control y la clausura de nuevas construcciones en la Villa 31 bajo la premisa de «Ley y orden». La publicación generó una pronta reacción por parte de la conducción libertaria en el distrito.
La presidenta de LLA en la Ciudad, Pilar Ramírez, cuestionó la medida y le reclamó al PRO ser «consecuente» acompañando en el Congreso el proyecto libertario de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Asimismo, la dirigente cercana a Karina Milei instó al oficialismo porteño a dejar atrás «20 años de políticas que poblaron la Ciudad de villas» y a defender la propiedad privada «de verdad».
En la misma línea, la diputada nacional Lilia Lemoine atribuyó el cambio de discurso de la administración porteña a intereses estrictamente electorales y no ideológicos. Lemoine afirmó que, sin la presencia de La Libertad Avanza, el gobierno porteño continuaría con la misma agenda previa y sentenció que su espacio es el que mejor representa a la ciudadanía.
Estrategias internas y el armado electoral
Dentro del oficialismo nacional conviven dos posturas respecto del armado en la Ciudad de Buenos Aires. Por un lado, un sector promueve sellar un acuerdo con el macrismo para consolidar una alternativa conjunta, llegando a proponer a Pilar Ramírez como eventual candidata a la vicejefatura de Gobierno. Por otro lado, quienes rechazan la alianza prefieren competir con lista propia. En ese esquema, el exjefe de Gabinete Manuel Adorni se perfilaba originalmente como opción, aunque su salida del Ejecutivo obligó a revisar los planes. Desde Balcarce 50 sostienen que el escenario sigue siendo favorable para el oficialismo y confían en ingresar al balotaje con cualquier candidato.
Por su parte, el frente interno del PRO también condiciona las conversaciones, a la espera de definiciones programáticas e internas ordenadas.
La respuesta de Jorge Macri y el foco en el kirchnerismo
Frente a los cuestionamientos, Jorge Macri buscó suavizar las diferencias y ratificó la vocación de diálogo para evitar «volver al pasado». Durante una entrevista televisiva, el mandatario porteño aclaró que cualquier entendimiento formal estará sujeto a lo que determine el PRO como partido a nivel nacional, al tiempo que desmintió divisiones o peleas con el expresidente Mauricio Macri.
«Lo que tenemos en común con La Libertad Avanza es que no podemos permitir que el kirchnerismo vuelva», aseveró el jefe de Gobierno, priorizando los objetivos generales por sobre las formas. En esa línea, remarcó que la prioridad es defender el modelo de gestión del PRO y evitar que el populismo obstaculice la administración de la Ciudad.
Como muestra de eventuales coincidencias, Jorge Macri destacó la reciente aprobación de la ley que endurece las sanciones contra los «trapitos» y agradeció explícitamente el apoyo del bloque libertario en la Legislatura, mencionando el voto de Pilar Ramírez. Asimismo, defendió la eficiencia de la gestión porteña, asegurando que se mantiene la estructura administrativa más reducida de los últimos 15 años en un contexto económico complejo para los vecinos.















































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