El presidente Javier Milei defendió el freno a la emisión de dinero, detalló la salida del cepo cambiario y criticó las regulaciones de mercado.
El presidente Javier Milei disertó en la jornada económica «Argentina 2026», organizada por la Comisión Nacional de Valores y el Banco de Valores (VALO) en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba). Ante un auditorio compuesto por empresarios y especialistas económicos, el mandatario ratificó la continuidad de sus reformas estructurales y analizó las variables financieras del país. Además, lanzó duras críticas hacia algunas normativas heredadas de la gestión de Mauricio Macri.
El Presidente llegó al evento tras brindar el día anterior una clase magistral de macroeconomía avanzada en la Universidad de San Andrés. En esta oportunidad, fue presentado por Juan Ignacio Nápoli, titular de VALO, quien respaldó el rumbo de la gestión oficial.
El frente monetario y la batalla contra la inflación
Durante su discurso, el Presidente fue tajante respecto a su principal bandera de gestión: la reducción de la inflación. «Nosotros tenemos una política de apretón monetario y estamos convencidos en seguir en ese camino hasta que no terminemos de derrotar la inflación», afirmó. Al respecto, reconoció que el Gobierno aún lidia con los rezagos de la emisión pasada y explicó que recién a mediados de 2024 se logró frenar por completo la creación de dinero debido a factores endógenos del sistema financiero.
Milei explicó la dinámica de las tasas de interés actuales bajo una metáfora de cobertura de riesgo:
«Hay que elegir cómo se paga el seguro: se paga con inflación, o se paga con tasa de interés y una política más austera».
En esa línea, argumentó que sostener el freno a la emisión impacta de forma directa en la tasa de interés nominal, pero resulta indispensable para consolidar la solvencia del país a través de un esquema de déficit cero donde la relación deuda-producto no continúe en ascenso.
«Libertad cambiaria» y acumulación de reservas
Al analizar el mercado de divisas, el libertario defendió la estrategia del Banco Central (BCRA) y los avances hacia la flexibilización de las restricciones. Aseguró que la Argentina camina hacia «un esquema de mayor libertad cambiaria» y precisó que ya se eliminó «prácticamente el 95% del cepo».
Además, destacó el nivel de compras de la autoridad monetaria para apuntalar las reservas:
- Monto acumulado: detalló que el BCRA lleva adquiridos unos 8.500 millones de dólares en lo que va del año.
- Impacto en el tipo de cambio: afirmó que si el Estado no estuviera interviniendo con esa demanda de divisas, el tipo de cambio se ubicaría actualmente en torno a los $1.100.
- Mecanismo de esterilización: explicó que el excedente de pesos resultante de la compra de esos dólares es esterilizado de forma constante para evitar que la emisión se traslade a los precios minoristas.
El mandatario también subrayó el cambio en el peso del sector público sobre la economía total, situando el gasto del Estado nacional por debajo del 15% del Producto Bruto Interno (PBI). En sintonía con esto, ponderó que los indicadores sectoriales de marzo y abril comienzan a emitir «señales de recuperación» dentro de un proceso de expansión económica.
Cruce a los medios y críticas a leyes de la era Macri
Fiel a su estilo directo, Milei comenzó su disertación planteando una ironía sobre la percepción de la realidad del país a través de una hipótesis: «¿Qué pasa si de repente llega un marciano a la Argentina y quiere saber cómo está el país?». Según su visión, si ese observador externo analizara los datos duros, los números fiscales y el Boletín Oficial, concluiría que «el camino de la reconstrucción es maravilloso». Por el contrario, «si prende la tele dice ‘Argentina va camino al peor de los infiernos'». «Nunca se produjo una divergencia tan grande entre lo que dicen los datos y los medios», disparó, atribuyendo la postura periodística a la quita de la pauta oficial.
Por otra parte, el jefe de Estado dedicó un tramo de su alocución a criticar normativas aprobadas durante la presidencia de Mauricio Macri, enfocándose especialmente en la Ley de Alquileres y la Ley de Góndolas, a las cuales caracterizó como avances indebidos sobre la propiedad privada.
- Ley de Alquileres: sostuvo que la legislación buscaba perjudicar al propietario pero terminó restringiendo la oferta y encareciendo los valores informales, afectando a los sectores más vulnerables. Defendió su derogación señalando que, tras liberar el mercado, la oferta se duplicó y los precios en términos reales sufrieron una caída del 30%.
- Ley de Góndolas: la tildó de «aberración» y de ser «una suerte de control de precios» que limitaba la asignación de espacios comerciales de los supermercados. Recordó que dicha herramienta fue utilizada activamente por el kirchnerismo y advirtió que regular empresas competitivas «mata los rendimientos crecientes» y frena el desarrollo general.
El rol del empresariado
Hacia el cierre de su intervención, Milei envió un fuerte mensaje de respaldo al sector corporativo presente en el museo. «Sin empresarios no hay nada. Cualquier experimento que se intentó hacer desde el Estado ha fracasado», enfatizó.
Bajo la premisa de que la reducción del déficit fiscal, la baja de ciertos impuestos y la eliminación de pasivos cuasifiscales significaron una devolución de recursos equivalente a los 100.000 millones de dólares para los ciudadanos, el mandatario concluyó con optimismo sobre el mediano plazo. Afirmó que el país se encuentra «frente a una posibilidad de crecimiento enorme» e instó a sostener el rumbo político y económico actual para «hacer a la Argentina grande nuevamente».















































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