La llegada de turistas creció un 15% en septiembre. Pese a la mejora, las estadías son más cortas y se mantiene el déficit de divisas.
El panorama del turismo internacional en Argentina mostró señales mixtas en el cierre del tercer trimestre. Según los últimos datos del INDEC, en septiembre ingresaron al país 432.200 turistas no residentes, lo que significó un aumento interanual del 15,3%. En paralelo, las salidas de argentinos hacia el exterior cayeron un 13,2%, con un total de 613.100 residentes.
Si bien este comportamiento redujo el déficit de viajeros de 331.700 a 180.800 personas, el balance económico muestra que la reactivación pierde velocidad: las estadías son más breves, el gasto se mantiene moderado y la balanza cambiaría del sector continúa en terreno negativo.
Menos viajes al exterior, pero mayor gasto por turista
La brecha económica se hace visible en las cifras del tercer trimestre (julio a septiembre). Según los registros de los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque, los turistas extranjeros desembolsaron en el país US$ 640,5 millones (+11,5% interanual). Sin embargo, el gasto de los argentinos en el exterior ascendió a US$ 1.558,9 millones (+6,5%), dejando un saldo negativo de aproximadamente US$ 918 millones.
Esta brecha responde al cambio en la duración de los viajes. Aunque las llegadas de turistas extranjeros al país por vía aérea aumentaron un 20,1% en el trimestre, la estadía promedio se redujo de 12,2 a 10,7 noches. Por otra parte, en cuanto a los turistas argentinos en el exterior, aunque las salidas por avión bajaron un 8,1%, la permanencia afuera subió de 15,5 a 15,7 noches, sosteniendo así un gasto elevado.
Brasil lidera el flujo turístico
La contracción del turismo emisivo responde a una combinación de menor poder adquisitivo, el ajuste tras los niveles récord de viajes registrados en 2025 y cambios en la competitividad cambiaria. Durante septiembre, el dólar mayorista avanzó un 0,6%, situándose por debajo de la inflación del 1,9%, mientras que la apreciación del real brasileño ayudó a posicionar a la Argentina como un destino más accesible para los visitantes del país vecino.
A su vez, Brasil encabezó la llegada de visitantes con 113.800 personas (26,3% del total y un alza del 22,3%), seguido por Uruguay con el 18,1%. Brasil también lideró la elección de los argentinos que viajaron al exterior (20,2% del total), aunque el flujo hacia dicho país retrocedió un 20,1%. Por otra parte, las salidas hacia Chile (-32,3%) y Paraguay (-17,3%) mostraron bajas aún más marcadas, afectando principalmente al transporte terrestre (-24,8%).
Analistas económicos señalan que cerca del 80% de la mejora en el balance de viajeros se debe a la menor salida de residentes, impulsada por la pérdida de poder adquisitivo y el ajuste tras los niveles récord de viajes registrados el año anterior, indicando que entre enero y septiembre el turismo emisivo acumuló una baja del 15,9%, mientras que el receptivo creció un 10,5%.
Disparidad geográfica
La reactivación del turismo receptivo no impactó de forma uniforme en las provincias. Durante el tercer trimestre, las estadías de turistas internacionales ingresados por el área metropolitana de Buenos Aires mostraron fuertes disparidades:
El Litoral tuvo un fuerte despegue del 67% en noches de alojamiento, favorecido por la realización de los XIII Juegos Suramericanos en Santa Fe. Durante la primera semana de competencias, Rosario superó los 135.000 visitantes y la hotelería de máxima categoría alcanzó plena ocupación.
En la Ciudad de Buenos Aires, por otro lado, creció un 7,9%, concentrando el 60% de las estadías totales, mientras que Córdoba y la provincia de Buenos Aires reflejaron caídas del 33,4% y 27,5%, respectivamente, en cuanto a las estadías de pasajeros que entraron por Ezeiza y Aeroparque. No obstante, las llegadas directas de internacionales al aeropuerto cordobés aumentaron un 7,1%.
Perspectivas hacia la temporada de verano
El acortamiento de las estadías y la cautela en el gasto se repitieron a nivel local. Reportes de CAME reflejan que, en el último fin de semana largo, viajó un 3,5% más de personas pero la permanencia cayó de 2 a 1,8 días una caída real en el gasto total del 2,2%.
A pesar de que el rubro de hoteles y restaurantes creció un 3,1% interanual en agosto (frente a una caída del 1,7% de la economía general), los indicadores laborales exigen cautela: el empleo registrado del sector cayó un 0,3% en julio y los salarios privados formales sufrieron una pérdida del 2,3% de poder adquisitivo en términos reales.
Con miras al verano de 2027, el ritmo de la actividad estará sujeto al poder de compra de las familias, la evolución de las tarifas de transporte y alojamiento, y la competencia con los destinos de la región.















































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