La Justicia porteña clausuró el panteón reclamado por la familia Girado y la Ciudad canceló el proyecto comercial en el Cementerio de la Recoleta.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió cancelar de manera definitiva la licitación pública con la que pretendía transformar una antigua bóveda del cementerio de la Recoleta en una tienda de recuerdos, un punto de venta de bebidas y alimentos take away, y un centro de operación para visitas guiadas nocturnas.
La decisión administrativa se adoptó tras el freno dictado por el juez Roberto Andrés Gallardo, titular del Juzgado N° 6 en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la CABA. El magistrado ordenó la clausura preventiva del espacio luego de realizar una inspección ocular urgente impulsada por un recurso de amparo presentado por Lucía, Pablo y María Girado, descendientes de los concesionarios originales de la bóveda.
Conflicto por la titularidad y los restos
Ubicada en la Sección 17 (Tablón 201, Sepulturas 1 a 12) y con una superficie cubierta de 24,55 metros cuadrados, la bóveda pertenece a la familia Girado desde finales del siglo XIX. Los herederos denunciaron que nunca fueron notificados debidamente sobre la caducidad de la concesión ni sobre el proceso para restituir el predio al Gobierno porteño.
Durante la diligencia judicial, Pablo Girado Passo advirtió que en el interior del mausoleo aún permanecen alojados los restos de sus antepasados, incluidos sus padres y abuelos. Asimismo, denunció graves irregularidades en el estado del recinto: afirmó que en solo una semana el panorama cambió drásticamente, registrándose la falta de féretros y ataúdes destruidos en el suelo. Ante los reclamos, los administradores del cementerio atribuyeron los deterioros únicamente al paso del tiempo.
Desde la administración del Gobierno de la Ciudad se argumentó que el procedimiento contaba con el aval de la Procuración General y que los titulares registrados fueron notificados mediante cartas documento —con apercibimiento para retirar los restos— sin que nadie se presentara a reclamarlos. Adicionalmente, justificaron la recuperación del espacio señalando la existencia de una deuda acumulada de $22.215.070 en concepto de mantenimiento entre 2007 y 2026, a la que se sumaron $15.587.653 por obras de reparación ejecutadas por la Comuna.
Cuestionamientos al proyecto
El proyecto, oficializado mediante la Disposición N° 278/DGCOYP/26 bajo la Licitación Pública N° 10002-1251-LPU26, contemplaba una concesión de cinco años con un canon base mensual de $1.600.000. Aunque popularmente trascendió como el «café de la Recoleta», las pliegos aclaraban que no se trataba de un restaurante con mesas entre los mausoleos, sino de un puesto de expendio de alimentos y bebidas para llevar, sumado a la venta de recuerdos e ítems culturales.
Asimismo, la iniciativa obligaba al adjudicatario a ceder al Gobierno porteño al menos el 20% de la recaudación bruta generada por la organización de los recorridos turísticos nocturnos. La apertura de las ofertas, estipulada para el 9 de septiembre de 2026, quedó formalmente anulada.
El proyecto generó rechazo en la Asociación de Amigos del Cementerio de la Recoleta que lo consideraba incompatible con la naturaleza patrimonial del recinto y propuso destinar la estructura a un centro de difusión cultural e información turística.
Por su parte, en la Legislatura de la Ciudad se presentaron pedidos de informes para evaluar el impacto de la medida sobre el Área de Protección Histórica (APH14 «Ámbito Recoleta») y determinar si el emprendimiento vulneraba el artículo 22 de la Ley N° 4.977, la cual prohíbe de forma expresa el desarrollo de actividades comerciales dentro de las cementerios porteños.
El valor histórico del predio
Inaugurado en 1822 sobre los antiguos terrenos de los frailes recoletos y diseñado por el ingeniero francés Próspero Catelin, el Cementerio de la Recoleta fue el primer cementerio público de Buenos Aires. En sus cerca de cinco hectáreas al berga más de 4.500 bóvedas de variados estilos arquitectónicos —como neoclásico, neogótico, art nouveau y art déco—, de las cuales más de 90 han sido declaradas Monumento Histórico Nacional.
El Cementerio constituye uno de los atractivos turísticos más importantes del país al albergar los restos de trascendentes figuras históricas, políticas y culturales como Eva Duarte de Perón, Raúl Alfonsín, Domingo Faustino Sarmiento, Nicolás Avellaneda, Bartolomé Mitre, Luis Federico Leloir y Adolfo Bioy Casares.















































Deja una respuesta